jueves, 12 de enero de 2017

BDSM: Switch, entre dos tierras estás


A veces, cuando una persona comienza en este mundo, se puede pensar que debe estar obligado a tener una etiqueta u otra, ser dominante o sumiso.
La verdad está muy lejos de esa realidad.

Uno de los tres roles principales es el que combina los otros dos, el switch. Dicho rol trae de cabeza a muchas personas por no poder comprenderlo (o simplemente no comprender a los switches en general).

Aunque pueda parecer simple, que un switch es dominante y sumiso a la vez, no es su significado en lo más mínimo.
Un switch es alguien que tiene inclinaciones por ambos roles, pero que habitualmente están supeditadas a ciertas condiciones.

Que un switch sea dominante con un sexo y sumiso con el otro no es nada raro en el BDSM. O que haya pertenecido a un rol hasta que haya conocido a alguien que le haya dado razones y placeres para querer cambiarse al otro.
Los casos pueden variar de una persona a otra. Las preferencias existen y son totalmente válidas, para ellas existe un mundo.

Se dan muchos casos donde un switch prefiere un tipo de rol con una persona específica, por ejemplo un switch que sea sumiso sólo con su actual pareja cuando fue dominante con todas las demás, pero sólo por el mero hecho de que su actual pareja le proporciona cosas que las demás no le daban.
O una switch que sea sumisa sólo con quien sabe que va a disfrutar de verdad, la comprende y tiene confianza.
Ambos son casos comunes.

¿Pero cuáles son los deberes de un switch? En esencia, los mismos que los de un sumiso o un Dom según se dé el caso.

Uno de los errores más comunes en la comunidad es el de asumir que alguien puede cambiar el rol de un switch al deseado. Ese pensamiento está arraigado en las mentes de muchas personas (y debo reconocer que sobre todo en la de los Dominantes).
Sin embargo, los switches son habitualmente tratados de un rol únicamente cuando en realidad sean ambos y, frecuentemente, se cambie sólo mediante la persona con la que estén.

Aunque es cierto que esta dualidad está condicionada por la pareja existen otro tipo de switchs donde su rol no es tan fijo, sino que varía en función de su humor. Estas personas son más comunes de lo que créeis, e incluso mucha gente con un rol bien definido de Dom o sub pueden ser en realidad switches de este tipo.

Como siempre digo, uno de los fundamentos básicos del BDSM es el de la confianza y la complicidad. Sentir que quieres ser sometido de tanto en cuando o querer coger las riendas y probar la "dominancia" no es en absoluto malo (simplemente asumid que ambos roles no son tan sencillos de adoptar si la otra persona no tiene experiencia en ellos).
Por todo ello debemos ser sinceros con nosotros mismos y las personas que elijamos compartir nuestra cama y nuestros juegos, si no, acabaremos frustrados como si llevásemos una relación vainilla de nuevo.


Los switches pueden caminar ambas tierras. Algunas veces bien y otras no tanto. Algunas veces como Dom casi completamente y otras como sumisos por entero. Los switches tienen potencial para ser la carta comodín para que una relación no se aburra o para que su frustración les lleve a lugares sin precedentes.

Aún así, deben ser conscientes de sus propias limitaciones. No todos los switchs volubles (que su rol cambia según su humor) van a tener una respuesta positiva cuando deseen cambiar con su pareja, por ejemplo. Aceptar las limitaciones y comprender qué es lo que quiere la otra persona es también el deber de un switch, al igual que de todos los demás.


Switches del mundo, da igual si queréis follar o ser follados, no importa si queréis atar o ser atados... lo que importa es que comprendáis y seais comprendidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario