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jueves, 1 de marzo de 2018

BDSM: Switch II, tipos de switch



Como ya dije en el anterior artículo sobre los Switch, existen varias formas de serlo. Incluso muchas personas lo son y no lo saben porque no se han encontrado con la situación adecuada para descubrirlo.
Dentro del BDSM el rol de Switch es uno de los más maleables, pero también de los más sufridos porque, al igual que tristemente sucede con la bisexualidad, mucha gente prefiere a una persona que tenga un rol más definido para poder adecuarse con las prácticas que quiera experimentar, especialmente si dicha persona es alguien que lleve mucho tiempo dentro del BDSM.

Aunque esta lista de tipos de switch trata de ser extensa debéis tener en cuenta que el BDSM va sobre individualidad dentro de un colectivo, por lo que debéis tomarla como una forma de comprender a otros switches o a vosotros mismos si se da el caso, bajo ningún concepto debéis buscar una etiqueta bajo la que meteros si no es lo que deseáis .

No hay mucho más que contar que no explicase en el artículo anterior, por eso pasaré directamente a explicar los tipos de switch que podréis encontrar:

  • Switch sexual: Un switch sexual es una persona bi o pansexual que oscila entre un rol u otro dependiendo del género de la otra persona con la que quiere estar. No es extremadamente raro encontrar a una persona que le guste ser dominada por un género y luego ser sometida por otro, por lo que su elección sería supeditada a su propia preferencia sexual.
  • Switch por temporadas: Por temporadas encontramos a una persona o nos apetece dominarla o nos apetece someternos. Sea como fuere un switch por temporadas es aquél que desea dominar o someterse según su propio ánimo del momento, no estando atado a ninguna forma de compromiso para repetir un día dado.
  • Switch de personalidades: Aun a pesar de que este título pueda ser otorgado a un hábil manipulador, un switch de personalidades es aquél que se convierte en Dom o sumi según la personalidad opuesta de su pareja. Suelen quedarse en ese rol durante la relación entera y mucha gente no sabe que son switch hasta que salen de ella.
  • True Switch: "Ahora te someto. Ahora me sometes. Mañana veremos." Un true switch es aquel que, independientemente del sexo, género o situación romántica puede optar por la Dominación o la sumisión según sus antojos del momento. Esta clase suele ser la más rara de combinar puesto que tiene que compenetrarse bien con otra persona que sea un true switch o mezclarlo con varias personas a la vez para ver cumplidas sus necesidades.
  • Switch Explorador: Habitualmente asignado para aquellas personas que comienzan en el BDSM y están explorando sus propios gustos a la hora de decantarse por un rol u otro, un switch explorador es aquel que no está seguro de con qué rol quedarse y, habitualmente, suelen transformarse en un switch de personalidades.
  • Switch específico: Una persona. Sólo una es la que hace que te vuelvas del "otro bando" durante la duración de cualquier clase de relación que tengas. No es demasiado raro el escuchar a alguien (especialmente Doms) diciendo que se dejarían someter por X persona, por lo que no es un switch en sí mismo, pero sí un "switchflexible".
  • Switch de prácticas: Tiene un rol específico, pero sin embargo hay algunas prácticas de su análogo que le gustan mucho y no puede evitar sentir atracción por ellas aunque su personalidad sea de uno muy dado. Se da comunmente en primals y en prácticas sadomasoquistas.
  • Switch asexual: Un switch asexual es aquél que, por su condición asexual, está cómodo en una relación Dom o sumisa, independientemente de su rol. No hay que olvidar que la comunidad está llena de gente que tiene una condición de asexualidad de alguna clase, por eso hay muchos que son considerados switch.
  • Falso switch: Una persona que es de un determinado rol pero dice que es switch para aumentar sus posibilidades de encontrar a alguien con quien follar. Después optan por arrastrar a la otra persona a su rol complementario sin tener en cuenta sus gustos. Evitad a toda costa a estas personas porque las comunidades están plagadas de ellas.
Como veis, los switches pueden estar condicionados por muchas clases de situaciones y no porque digan que lo son y actúen siempre con un determinado rol quiere decir que no sean switches de verdad.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

BDSM: Little/Daddy-Mommy, relaciones de cariño y cuidados



Los roles de Daddy/Mommy y little (Papi/Mami y pequeña) son roles que se encuentran en otro lado del espectro del BDSM. Mientras que en los roles principales se hace un deliberado hincapié en las prácticas físicas teniendo en cuenta una mentalidad específica, estos roles se enfocan más a la clase de relación de pareja que se posea.

No es sencillo explicar cómo se clasificarían estos roles si no te consideras medianamente parte de ellos, por lo que pedí ayuda a gente que lo fuera para que me diesen su propio punto de vista.
Presenté una serie de preguntas que me contestaron gratamente en donde preguntaba por su visión del rol y los aspectos técnicos y efectos que tenían en su vida, relaciones, sexo y percepción del mundo del BDSM. La conclusión, en su mayoría fue clara.

Ser little es cuestión de cariño y confianza. Es un rol que se sale de las prácticas físicas y se presenta en la relación continuamente.

miércoles, 16 de agosto de 2017

BDSM: Top y bottom, todo placer



En muchas ocasiones, si habéis cohabitado en algún entorno del BDSM, habréis escuchado los términos "top" y "bottom" haciendo referencia a dos personas que efectúan alguna clase de sesión o juego.
Estos términos se usan para referirse a ambos sujetos en un escenario o sesión independientemente del rol que posean.

Para aclararlo, ajenos a los roles individuales, el "top" se refiere a una persona que realiza una acción mientras que el "bottom" la recibe. En el caso de las cuerdas, por ejemplo, el rigger es el top y el modelo es el bottom.
¿Pero por qué se usa? Es sencillo. Se puede dar el caso que una persona posea un rol dominante o sumiso pero sin embargo prefiera tener una contraparte en alguna clase de sesión o juego. Para simplificarlo, usamos el término Top/bottom para describir las situaciones que llevan a cabo

Aun así, puede ocurrir que un Top o un bottom no se identifique con un rol de D/s (relación de Dominación y sumisión) y simplemente disfrute de los juegos y técnicas que involucra el BDSM. Estas personas son meramente Tops y bottoms sin ningún otro añadido, formando así su pseudorol dentro del espectro.

Muchas personas que viven el BDSM "sólo en la cama" son en realidad Tops y bottoms sin llegar a saberlo, ignorando o desdeñando el resto de las facetas de las relaciones de poder que posee la cultura y filosofía del BDSM.
Estas personas pueden a llegar a suponer amantes envidiables, pero debe tenerse en cuenta que cuando alguien quiere algo más profundo quizá no sean los más adecuados para intentar mantener una relación profunda o de confianza como podría darse el caso entre un Dominante y su sumisa.


Además de la terminología en la comunidad BDSM, también existen ambos términos en algunos otros ámbitos, como en la comunidad LGTB.
En una relación homosexual (habitualmente cuando ambos integrantes son masculinos) el Top es quien penetra mientras que el bottom es quien es penetrado, aunque también encontramos el mismo concepto en términos castellanos como "activo/pasivo". La mezcolanza entre ambas comunidades vuelve a tener su unión con este rol aunque con ligeras variantes en su significado.

Me gustaría ser capaz de ahondar más en este rol pero, teniendo el trasfondo que tiene, creo que está todo explicado. Sin embargo me reservo el derecho a revisar este artículo si en algún momento descubro algo más intrincado sobre ello.

viernes, 21 de abril de 2017

BDSM: Mentores y protectores, roles poco recordados


A lo largo de los años que llevo conviviendo y conociendo gente de la comunidad y la escena me he dado cuenta de que uno de los subroles más necesarios son los de los protectores y los Mentores.
Su desconomiento es entendible puesto que son roles totalmente pasivos que no tienen un efecto sobre relaciones D/s.

O eso cree la gente.

Vayamos por partes. Un Mentor es un papel que adquiere una persona ya versada en el protocolo y las prácticas del BDSM de cara a alguien que se está iniciando.
Es un cargo altruista que no tiene relación alguna con intercambios o beneficios por sus consejos.
Un Mentor toma bajo su tutela a alguien que, comunmente, quiere iniciarse en el BDSM con un rol que comprenda bien. Aunque idealmente se tendería a que un Dom enseñase a alguien que quiere ser Dom, por ejemplo, no suele ser frecuente que alguien busque la ayuda de otra persona en estos asuntos, por lo que no es raro ver a Doms enseñando a sumisos.
Sin embargo hay que tener en cuenta dos cosas en estos casos: la primera es que un Dom sólo va a poder enseñar sobre el conocimiento generalizado de la comunidad Y sobre sus propios gustos. Esto es entendible puesto que a nadie le gusta todo por igual y, si bien yo podría enseñar sobre dominación, cuerdas y disciplina, no podría enseñar sobre taming o ageplay por ejemplo, aunque pueda tratarlo con la experiencia y mis conocimientos de forma general.
La segunda es que los pupilos van a ser moldeados por los gustos de otra persona. Por mucho que lo intentemos no vamos a ser imparciales y cualquier Mentor que se precie va a tener unas inclinaciones más favorables hacia algunas prácticas que otras. Esto implica que su pupilo puede llegar a adquirir su forma de ver las cosas y su disfrute por verse involucrado en ellas.

Los Mentores deben tener claro que no están para aprovecharse de sus pupilos, aunque mucha de la gente que busca a uno lo que en verdad quiere buscar es "un tipo de relación con alguien más experimentado en asuntos de la comunidad". Por eso hay que dejar constancia de las intenciones y las condiciones nada más empezar un tutelaje.

Para ser Mentor no se necesita mucho, francamente. Conocimiento, experiencia y sentido común sería algo más que básico para ello, pero también se necesita una confianza recíproca con el pupilo para que nada de lo que se diga caiga en saco roto.
Habitualmente las "clases" , por así llamarlas, suelen componerse de varias tareas para que el pupilo comprenda qué es lo que busca, cómo es consigo mismo y qué puede esperar comúnmente en la gente de este mundillo.
Tomemos el ejemplo de alguien que esté interesado en ser atado y disciplinado. Si ese fuese el caso, un Mentor primero debería informarle de ciertas prácticas involucrando cuerdas, así como de su seguridad y riesgos, de cómo reconocer a un buen atador y qué hacer en un principio.

No hay que tomarse a la ligera el papel del Mentor. Es un rol que llena de orgullo y muchos lo representan con collares o símbolos de su escuela, clan, familia o similares. Esto no se hace habitualmente como signo de "dominación" como sucedería en una relación D/s, sino como signo de pertenencia a un grupo que está bajo protección o aprendizaje.
Lo cuál nos lleva al siguiente rol: los protectores.

Por desgracia no es raro que en nuestra comunidad se hayan sufrido abusos, tanto físicos como psicológicos. El machismo, la falta de comunicación o la presión social se cobran más víctimas de las que uno se puede imaginar y el BDSM es un objetivo fácil para aquellos que quieren desahogarse sin pensar en sus parejas.
Aunque la mayoría de la gente que sufre algo semejante suele tomar la decisión de abandonar la comunidad y la escena para pasar a algo más anónimo, otras personas deciden presentar algo de iniciativa y mostrar que lo que les sucedió no es motivo para negarse algo que les gusta.
Pero cuando ha sucedido un trauma tan doloroso es difícil asegurarse de quién es decente y quién no lo es en la comunidad. Somos muchos lobos y hay más de uno podrido entre nosotros al fin y al cabo.
En estos casos está el papel del protector.
El protector es una persona, designada por el protegido, de confianza y con lazos o conocimientos sobre la comunidad y la escena local que hace de intemediario entre su protegido y posibles candidatos que considere viables para relaciones, juegos o sesiones.
Por su seguridad y salud el protector debe saber mantener una cabeza fría, ser diplomático y transigente según los deseos de su protegido y poder mostrarse inflexible cuando lo crea necesario.

Tengamos en cuenta la tendencia que existe de abusar y aprovecharse de alguien y os daréis cuenta de lo necesario que es para algunas personas el tener un protector.
La confianza que se posee entre protector y protegido tiene que ser absoluta. Por el protector para conocer los gustos y los traumas a tener en cuenta de su protegido sin juzgarle de ninguna manera y para el protegido para saber que tendrá en mente sus sentimientos y será justo con los posibles candidatos que aparezcan.

Los protectores suelen obsequiar a sus protegidos un collar sencillo, habitualmente en forma de cadena o de tira de cuero fina, que suele llevar sus iniciales en la cinta o en una placa pequeña para mostrar que están bajo protección, pero debo admitir que el desconocimiento generalizado sobre los significados de los collares es algo extendido y mucha gente lo entendería como que el protegido en realidad tiene una relación en la actualidad.
Pero esto no es del todo negativo, puesto que el llevar collar puede eliminar mucha paja del grano en cuestión de conocer gente de forma aleatoria en la escena local, un verdadero Dom siempre preguntará qué clase de relación tienes al ver que llevas un collar antes de lanzarse a conseguir lo que quiera que desee, y comprenderá que si eres protegido de alguien deberá presentarse y asegurarse de que es adecuado para ti.


Como véis, estos dos roles son meramente de apoyo y no tienen un acercamiento físico o sentimental a sus contrapartes. Aunque si bien es cierto que algunos mentores optan por una educación más "práctica" en temas del sexo, no es algo necesario. Aseguráos de que la confianza es absoluta y que os comprenderán en todo momento.
Pero si lo necesitáis, buscad a alguien que se ofrezca para enseñaros o protegeros.

domingo, 12 de febrero de 2017

BDSM: Primals, a diente, garra e instinto



Para empezar debo aclarar que todos somos primarios (primals de ahora en adelante) de alguna forma. Es nuestra naturaleza el dejarse llevar por los instintos primarios que tan bien nos identifican y nos definen.
Aunque algunas personas los repriman hasta su misma negación mediante vergüenza o autocontrol, nuestros instintos son los que nos definen como los animales que somos.
"Homo homini lupus" podría ser el lema de los primals perfectamente. Los horrores que nos hacemos en busca del placer no pueden ser descritos con definiciones banales o descripciones frías sobre la pantalla.

A la grande la llamo "Mordiscos"
Es un rol puramente físico pero que se puede compaginar en ocasiones con los roles mentales de dominante y sumiso, pero más habitualmente con los de sadista y masoquista. En muchas ocasiones se confunde el ser sadomasoquista con ser primal pero la distinción es simple: si lo que disfrutas es el infringir/que te infrinjan dolor, eres sado/masoquista; si simplemente no te importa lo que te suceda siempre que sea con pasión y ganas, eres primal.
Simple, ¿verdad?
No siempre es así.

Los primal se definen por dos roles antepuestos: depredador y presa. Obviamente no requiere mucha explicación cuál es cada cuál, pero por si las moscas trataré de separarlos y definirlos.

El depredador es aquél que disfruta del acecho, del sentimiento de posesión de una persona durante el acto. Deja marcas, agarra, dentellea, araña, no tiene comedimiento para detenerse o ir despacio. Su mente se ve reducida al momento, sin control ni freno piensa únicamente en lo que tiene delante y disfruta de todo acto y caricia.
Gruñe, gime, grita... lo simplifica todo a un mero momento, volviéndolo más sencillo y a la vez más difícil.
Un depredador es una fuerza de la naturaleza sin control. Un torbellino, un volcán, un berserker al que no le importa el daño que reciba siempre que pueda saciarse.

Los depredadores son propensos a la fuerza y la crueldad. Si bien no es su uso en sí lo que les atrae sino la liberación de poder expresarse como ellos son en lugar de tanto como se cohiben en la sociedad vainilla.

No os engañéis, son moretones.

Las presas, por otra parte, son aquellas personas que han aprendido a hacer las paces consigo mismas y han llegado a la conclusión de que es mejor dejar de ser personas por un tiempo. Se dejan llevar en una vorágine de gritos y cuerpos. Frecuentemente juegan a la provocación para sacar la fuerza y la rabia interior de su contraparte depredadora, incluso cuando su acompañante no lo sea.
No os confundáis, las presas son igual de peligrosas que su contraparte depredadora. Desean placer, que su mente se desvanezca, que puedan ser lo que no muestran a nadie más... Simplemente desean hasta que lo consiguen.
Qué cruel tortura es ser una presa sin un cazador que la haga sentirse viva.

Heridas abiertas que sólo se notan al día siguiente.

Los primal en general no le hacen ascos a la dominación y sumisión, siendo el depredador quien controle la situación y se deje llevar cuando el momento sea el adecuado; y la presa quien provoca a su pareja hasta que ésta ya no lo soporta más y se abalanza sobre su cuello.
Cuando perfectamente podrían denominarse como "dominantes y brats" a secas, creo que es ese umbral en donde la mente desaparece y se ve sustituido por la necesidad, el ansia, el placer primario que enterramos para poder ser personas normales en nuestra sociedad normal.

Dejarse llevar paga su precio.

Debo admitir que junto a los masoquistas y sadistas el mayor ratio de accidentes o heridas suele ser dado en estos dos roles. Demasiadas personas me han preguntado por formas de quitar moretones causados por mordiscos o arañazos.
Por eso aconsejo que, aunque disfrutes dejándote llevar, tengas claro qué, cómo y con quién antes de empezar. No es agradable tener marcas visibles en tu día casual producidas por una noche de mente en blanco y si bien es complicado autocontrolarse en esos momentos sí es necesario para tener bien separados el placer de la vida cotidiana.


No todas las cicatrices tienen que ser de sufrimiento.

jueves, 12 de enero de 2017

BDSM: Switch, entre dos tierras estás


A veces, cuando una persona comienza en este mundo, se puede pensar que debe estar obligado a tener una etiqueta u otra, ser dominante o sumiso.
La verdad está muy lejos de esa realidad.

Uno de los tres roles principales es el que combina los otros dos, el switch. Dicho rol trae de cabeza a muchas personas por no poder comprenderlo (o simplemente no comprender a los switches en general).

Aunque pueda parecer simple, que un switch es dominante y sumiso a la vez, no es su significado en lo más mínimo.
Un switch es alguien que tiene inclinaciones por ambos roles, pero que habitualmente están supeditadas a ciertas condiciones.

Que un switch sea dominante con un sexo y sumiso con el otro no es nada raro en el BDSM. O que haya pertenecido a un rol hasta que haya conocido a alguien que le haya dado razones y placeres para querer cambiarse al otro.
Los casos pueden variar de una persona a otra. Las preferencias existen y son totalmente válidas, para ellas existe un mundo.

Se dan muchos casos donde un switch prefiere un tipo de rol con una persona específica, por ejemplo un switch que sea sumiso sólo con su actual pareja cuando fue dominante con todas las demás, pero sólo por el mero hecho de que su actual pareja le proporciona cosas que las demás no le daban.
O una switch que sea sumisa sólo con quien sabe que va a disfrutar de verdad, la comprende y tiene confianza.
Ambos son casos comunes.

¿Pero cuáles son los deberes de un switch? En esencia, los mismos que los de un sumiso o un Dom según se dé el caso.

Uno de los errores más comunes en la comunidad es el de asumir que alguien puede cambiar el rol de un switch al deseado. Ese pensamiento está arraigado en las mentes de muchas personas (y debo reconocer que sobre todo en la de los Dominantes).
Sin embargo, los switches son habitualmente tratados de un rol únicamente cuando en realidad sean ambos y, frecuentemente, se cambie sólo mediante la persona con la que estén.

Aunque es cierto que esta dualidad está condicionada por la pareja existen otro tipo de switchs donde su rol no es tan fijo, sino que varía en función de su humor. Estas personas son más comunes de lo que créeis, e incluso mucha gente con un rol bien definido de Dom o sub pueden ser en realidad switches de este tipo.

Como siempre digo, uno de los fundamentos básicos del BDSM es el de la confianza y la complicidad. Sentir que quieres ser sometido de tanto en cuando o querer coger las riendas y probar la "dominancia" no es en absoluto malo (simplemente asumid que ambos roles no son tan sencillos de adoptar si la otra persona no tiene experiencia en ellos).
Por todo ello debemos ser sinceros con nosotros mismos y las personas que elijamos compartir nuestra cama y nuestros juegos, si no, acabaremos frustrados como si llevásemos una relación vainilla de nuevo.


Los switches pueden caminar ambas tierras. Algunas veces bien y otras no tanto. Algunas veces como Dom casi completamente y otras como sumisos por entero. Los switches tienen potencial para ser la carta comodín para que una relación no se aburra o para que su frustración les lleve a lugares sin precedentes.

Aún así, deben ser conscientes de sus propias limitaciones. No todos los switchs volubles (que su rol cambia según su humor) van a tener una respuesta positiva cuando deseen cambiar con su pareja, por ejemplo. Aceptar las limitaciones y comprender qué es lo que quiere la otra persona es también el deber de un switch, al igual que de todos los demás.


Switches del mundo, da igual si queréis follar o ser follados, no importa si queréis atar o ser atados... lo que importa es que comprendáis y seais comprendidos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

BDSM: Sumisos, su poder en la relación



Como he dicho en varias ocasiones a lo largo de este blog, la sumisión es también un papel de poder.
Mucha gente, sobre todo aquellos que se están iniciando, toman el sentido equivocado de la palabra y piensan que tener un rol sumiso implica obedecer en todo a tu Dom y cumplir todos sus deseos.
No hay nada más lejos de la realidad.

La sumisión es un rol complementario, pero no es algo deshumanizador (a menos que eso sea lo que te atraiga, por supuesto). Es sencillo dejarse llevar por el sentimiento de querer complacer y llegar a realizar cosas que no te gusten sólo por el mero hecho de contentar a tu pareja, pero eso es un comportamiento que debería evitarse a toda costa.

En varias ocasiones me han venido sumisas a preguntarme cómo le podían decir a su Dom que había cosas que no les gustaba hacer sin que pareciera que se oponían a sus deseos. Mis respuestas a dichas dudas bien eran "díselo inmediatamente" o "si no lo acepta, déjale". No hay un término medio puesto que las relaciones D/s se basan en una comunicación constante y evolución conjunta.

Si bien es cierto que los límites están por algo y disponemos de las palabras clave, es sorprendente la cantidad de sumisos que no los usan por temor a una represalia peor que el acto en sí, como el abandono de la relación o el temor a que el sexo dé "un paso atrás".

En esos momentos debéis comprender una cosa: NO sois un juguete. Poseéis un control igual al de vuestro Dom que permite controlar los juegos como él. Y, en el fondo, debería rendirse a vuestros deseos de la misma manera que vosotros os rendís a los suyos.

La sumisión tiene un papel bastante claro, pero no es un papel desprovisto de poder en absoluto.
Un sumiso debe darle a su Dom unas pautas que seguir, unos límites que no debe cruzar y otros que le gustaría experimentar. El consenso sobre qué es tabú y qué no debe ser algo claro.

Eso es algo que da poder en una relación.

Puedes desear sus mimos, cariño o atención. Puedes desear que te asfixie mientras te acaricia. Que te muerda o que te degrade.
Pero en el fondo ¿no son esos tus deseos propios? El Dom debe ser un artífice de esos deseos, alguien en quien la confianza depositada da beneficios sustanciosos en forma de placer y cariño a partes iguales.
Cualquiera puede meterla y sacarla a X ritmo, pero follar una mente es algo sumamente complicado que requiere de cierta conexión previa, aun siendo el polvo más casual del mundo.

Se puede dar el caso, si estáis comenzando, que no conozcáis dónde están vuestros límites y queráis experimentar las bondades del BDSM. Siendo así debéis ejercer algo de precaución porque estáis a disposición de vuestro Dom o Domme. El establecimiento del "código de luces" (verde, amarillo o rojo según el nivel de angustia que tengas) es recomendado, al igual que la sempiterna palabra clave.
Lo único que puedo decir en momentos así es que confíes en tu pareja y tengas claro qué es lo que NO quieres, dejando el resto en una suculenta incógnita.


Sea como sea tu relación de sumisión de cara a otra persona recuerda que siempre poseerás el poder de detenerlo cuando lo desees. Al igual que tu contraparte Dom tendrá el poder de presionarte y llevarte a la entrada de tus límites.

jueves, 10 de noviembre de 2016

BDSM: Dominantes, sus responsabilidades y deberes


El rol de Dom es un rol curiosamente complicado. Mucha gente se imagina que es sólo dar órdenes sin más, pero no es del todo así.
El Dom es uno de los tres pilares del BDSM, uno de los dos roles principales de los que derivan muchos otros. Teniendo eso en cuenta hay que pensar que podéis encontrar otros subroles que os acojan mejor como el rigger, el sadista, Mentor, Top... que están más enfocados para aquellos a quienes les atraiga más la parte sexual o física de la dominación.
Ser Dom es un rol que combina prácticas y sesiones de índole sexual con sentimientos y emociones. Esto es en lo que se equivocan muchos de los que afirman ser Dominantes. No es sólo un compedio de fetiches, fantasías u órdenes. También tiene responsabilidades de cara a su sumiso.
 
Los dominantes deben tener en todo momento una serie de aptitudes para poder ser considerados como tales. Una de ellas y la que yo considero más importante, es la imaginación.
Sí, todos nosotros tenemos fantasías o nos gusta ponernos firmes cuando se trata del sexo, pero muy poca gente llega a darse cuenta de lo que de verdad se tiene que llevar a ejecutar para conseguirlo. El Dom tiene que poseer una gran imaginación para crear un escenario adecuado para realizar las prácticas y saber sortear las complicaciones que suelen surgir en una sesión. Tienes que saber qué decir y cuándo, qué hacer y cómo y, obviamente, dónde hacerlo.

Durante una sesión el dominante debe permanecer en control de la situación, de su contraparte sumisa y tener claro qué quiere hacer y que le hagan. Tiene que saber intercalar sus preferencias con las de su sumiso y querer hacer disfrutar de la misma manera que disfruta él.
Sus palabras deben ser obedecidas o castigar a su sumiso. Sus actos deben ser reflejo de ello, de forma firme y contundente.
Hay que saber cuándo es necesario un azote, cuándo ir lento y cuándo apretar el ritmo. Debes comprender la sutil diferencia entre excitación y timidez.
Por encima de todas las cosas DEBES comprender a tu sumiso. Debes saber dónde están sus límites y qué cosas puedes presionar para disfrutar más con tu pareja.

El Dom tiene su propia serie de responsabilidades para mantener el respeto de su pareja. Si bien en casi todas las relaciones varían de uno a otro, las que suelen estar en común suelen ser: Cuidar de su sumisa por encima de todo, descubrir qué le gusta y aplicarlo a tus propios gustos y encargarte de realizar cualquier práctica con seguridad y cariño, aunque incluya canning o latigazos.

El aftercare suele ser algo de lo que también tiene que ser responsable la parte Dominante. No sólo es una muestra de afecto y cariño sino también una forma de evolucionar hablando sobre qué gusta o deja de gustar. Porque asumid que no todos los gustos se mantienen durante una relación. A veces ellos cambian con la misma, y hay que tener esa evolución en cuenta si se quiere disfrutar.

Aunque se dé el caso de que tu sumiso desee cumplir todas tus órdenes y peticiones por el mero hecho de ser tú el Dom, debes darte cuenta de que esa clase de servidumbre es una forma de entrega que no es muy propicia a la hora de crecer como relación. Es más una dependencia y una búsqueda de aprobación que la auténtica forma de sumisión, donde dos personalidades deben complementarse como si fueran el taijitu: Hay una parte dominante y una sumisa, pero ambas deben tener a su vez una parte de su contrario.

El Dom debe tener su parte sumisa y viceversa.

Disfrutar como Dom es saber tener el control. De la situación y de ti mismo.

jueves, 22 de septiembre de 2016

BDSM: Roles expandidos


Esta es una comunidad bastante ecléctica, donde la terminología y las etiquetas ayudan a identificarse en su interior para dar a saber que se conoce sobre la misma y se tienen conocimientos. Además, también con dichas etiquetas se permite encontrar gente afín sin tener que perder demasiado el tiempo.
Es fácil encontrar una reunión de cuerdas, un munch o un grupo de littles. ¿Pero qué significan estos términos? Más adelante haré un artículo con el glosario esencial pero ahora toca el turno a una serie sobre los principales roles.

Un diagrama donde se muestran las variaciones de los roles principales.
*: La comunidad hispano hablante no tiene un término definido para Master.



Aquí intentaré explicar lo que para mí son las funciones y descripciones de dichos roles, haciendo hincapié en sus aplicaciones en una relación y las prácticas más habituales que se suelen realizar en ellos.

En el diagrama de arriba se pueden ver los tres pilares básicos de las relaciones BDSM: La Dominación, la sumisión y el switch. De estos tres derivan varios subroles a su vez. Top y Bottom son roles referidos a la parte actívamente sexual del BDSM, mientras que el resto son referidos a los roles que se pueden encontrar en una relación del mismo. Por ejemplo, un Top puede tener interés en dominar a una persona sexualmente, pero no en mantener una relación que posea esa cualidad.
Aunque el diagrama esté algo mal hecho y se pueda asumir que los subroles son meramente perfiles sexuales, no es ni de lejos correcto.
El diagrama no habla de relaciones, sino de la aplicación sexual y sentimental a las mismas. Más que un "soy tal o cual", es bastante frecuente encontrarse con alguien que posea varios roles al mismo tiempo. "Soy sumisa Y little", "soy Dom y rigger", "Soy Top y Depredador"... la combinación de varios de estos roles da la guinda a la gente de la comunidad. Rara vez encontraréis a alguien que pertenezca a un rol puro.

Aunque todo esto de los roles pueda ser desafiado y considerado una absurda forma de poner etiquetas, las tres principales suelen ser seguidas por casi todo el mundo. Mucha de la gente que está comenzando en el mundillo pueden llegar a considerarse "exploradores", un subrol del Switch que les designa como gente que está descubriendo la comunidad y a sí mismos.

Como anotación, y porque sé que habrá gente que lo resaltará, "Amo" está puesto por encima del dom porque en España y países hispano hablantes no existe una traducción para Master, que es el término que se utiliza para referirse a alguien que vive el BDSM 24/7. Los términos para los Doms en español suelen incluir: Señor, Amo, Dueño o Maestro; pero mientras que el término esclava sí se usa para el 24/7, en español no existe ninguno para referirse a su contraparte dominante. Amo es el que uso yo (aunque quizá debiera usar más Dueño, no sé porqué pero Amo suena con más autoridad), pero en muchas situaciones, un Dom puede ser referido como tal sin estar en una relación 24/7.