sábado, 9 de julio de 2016

Libro: Qué Difícil Es Ser Dios


Título: Qué Difícil es Ser Dios
Título Original: Trudno byt bogom (Трудно быть богом)
Autores: Arkadi y Boris Strugatski
Año: 1964
Nacionalidad: Rusa
Género: Ciencia Ficción
En español por: Gigamesh (ISBN: 978-84-96208-84-1)

Sinopsis: Los rusos son muy rusos cuando se trata de literatura y son grandes expertos en expresar la miseria de la sociedad, hasta cuando esa sociedad es una medieval alienígena vista desde la perspectiva de un hombre del futuro.

Este libro explora una idea que seguro más de uno de lo que están leyendo esto habrá tenido alguna vez, ¿qué pasaría si viajara en el tiempo al medievo con mis actuales conocimientos? Pues bien, los hermanos Strugatski dieron un rodeo a esa idea y, en lugar de viajar en el tiempo, decidieron mandar a un hombre a un planeta donde existen humanos que desconocen la existencia de otros mundos y viven en una sociedad sin tecnología alguna.

Dicho hombre, Anton, o Don Rumata para los amigos primitivos, es un observador que es enviado al reino de Arkanar para estudiar las costumbres de dicha sociedad sin tener que interferir en ella.  Pronto es encargado con la investigación de la desaparición de un famoso científico, también observador, el Doctor Budah.

En esta sociedad, tan distinta de la suya propia, ve como las grandes mentes en arte y ciencia son asesinadas ante su impasividad, por lo que trata de convencer a sus compañeros para ayudarles, sin mucho éxito por desgracia. Su intervención en los asusntos de los primitivos es demasiada, debe ceñirse a su papel de observador y dejar que ellos se comporten como quieran.

Rumata, sin embargo, no puede quedarse impasible ante el sufrimiento de la gente cuando en su mano está el poder cambiarlo.

Portada de su edición en inglés


Opinión: El libro trata mucho sobre el viejo dicho "La tecnología extremadamente avanzada es indistinguible de la magia para aquellos que no la entienden". Habla sobre un choque de utopía contra distopía, de nobleza contra impasividad, de amor contra muerte. Es sencillo perderse en un trabajo cómodo donde todo está hecho, pero Rumata representa la bravura, el peligro, la inteligencia y astucia que caracteriza a los aventureros.

Si bien no es un libro muy extenso y, sin duda, no el más famoso de los hermanos Strugatski (ese título se lo lleva The Roadside Picnic que inspiró la película y posterior saga de juegos Stalker), se puede concluir que explora una idea o deseo que muchos aficionados a la fantasía y la ciencia-ficción hemos pensado en un momento u otro: ¿Qué haríamos si estuviéramos en la época medieval?


martes, 5 de julio de 2016

BDSM: Introducción Addendum II, Aftercare


El aftercare (o cuidados posteriores en español) es una de las prácticas más importantes y representativas de la cultura BDSM, casi tanto que prácticamente es un ritual en casi toda relación que se piense tener.

El aftercare consiste en mostrar el lado amable, conciliador y reconfortante al sumiso después de una sesión. Puede ser en forma de cariño, hablando de lo que os ha gustado y lo que no o atendiendo a las heridas que se hayan podido producir durante los juegos y no estaban previstas, lo importante es mostrar que el dominante se preocupa por el bienestar, tanto físico como mental, del sumiso con el que ha estado.

Lógicamente el aftercare no es algo orientado a que se vuelva a realizar un juego o sesión dentro de poco, sino algo orientado a proteger a tu sumiso como si fuera oro en paño. Un dominante propiamente dicho debe asegurarse de que no ha sufrido daños serios o duraderos como hematomas, arañazos, moretones, mordiscos, músculos montados... y, si así fuera, atenderlos cuanto antes para que no se conviertan en marcas permanente o serios problemas de salud y movilidad.
Al igual que el cuerpo también hay que atender a la mente. Haciendo hincapié a si le ha gustado la sesión, especialmente si se ha puesto en práctica algo nuevo o se han utilizado herramientas nuevas.
Pregunta su opinión y no le hagas sentir como si sólo acabara siendo un desahogo, la persona que has atado no es un juguete, es alguien que te da placer. Y si está dispuesto a eso, debes cuidarlo.
Pide su opinión y no tengas miedo a mostrar tu inexperiencia en areas que no conozcas demasiado. No hay nada más placentero y reconfortante que explorar un camino junto a tu sumiso y aprender los dos juntos los caminos de la carne y la mente.

Este también puede ser el momento para abrir la conversación a explorar nuevos límites y planificarlo con la parte sumisa. Si bien es sólo recomendado hacerlo cuando ya habéis llegado a estar en un punto cómodo, conozco a la suficiente gente como para saber que hay personas que se les agotan sus preferencias extremadamente rápido cuando la pasión se sube por las nubes.


Aunque puede parecer que el aftercare es algo de lo que el dominante debe encargarse de forma exclusiva, no lo es. Una vez que las cuerdas se han desatado, que los gemidos han parado y los cuerpos están en estado tembloroso con vuestras extremidades sin responder muy bien sois dos personas las que quedáis ahí.
Humor, restarle importancia a errores, darse cariño, mostrarse interesado en cosas que se hayan hecho o se quieran hacer... todo eso son cualidades que tanto un dominante como un sumiso deben compartir, aunque eso no se encuentre ni siquiera en relaciones vainilla, por eso si lo encontráis sabréis que alguien que os trata bien después de haber sido bien follados es alguien de bien que merece dedicación y respeto, independientemente de su rol o experiencia.

El aftercare es uno de los conceptos que forman el núcleo que conforma la esencia del BDSM. Es una de esas cosas que si no existiera y no se llevara tan ritualísticamente haría que cualquier práctica se volviera un simple abuso, un simple polvo sin más, sin sentido o complicidad, un mete-saca que no satisface más que por unos minutos.

Tenedlo en mente la próxima vez que tengáis una sesión planeada. Hasta si lees esto por mera curiosidad y no te interesa el mundo del BDSM.

Si tu pareja te da placer, merece que la cuides.

miércoles, 22 de junio de 2016

Sesiones: V



Esta ha sido la primera sesión que he hecho de fotografía y modelaje sobre shibari. Los nudos son muy simples y se limitan a arneses y sujecciones básicas.

Los nudos se componen de:
  • Arnés de pecho en pentáculo
  • Arnés karada
  • Sujección de muñecas al cuello
  • Sujección de piernas
  • Sujección de tobillos a las muñecas


Modelo: V
Cuerdas, fotografía y edición: El que suscribe.


Sesiones: Presentación



No soy Frank Capra en fotografía. No soy un kinbakushi ni un experto en shibari. Tampoco soy alguien que quiera vanagloriarse de los cuerpos que aquí se muestran ni alguien que busque activamente estas sesiones.
Lo que sí soy es alguien que aprecia las cuerdas. Y teniendo eso en cuenta publicaré algunas de las sesiones de shibari y bondage según las realice donde podréis ver mi progreso tanto como yo vaya experimentando en todos los campos que involucran estas sesiones..
Los modelos en su mayoría son y serán gente común, con algún contacto que otro en el mundo del BDSM, y por ello muchos de ellos prefieren mantenerse en el anonimato. Los que no lo sean tendrán su crédito como cualquier otra sesión que se precie.
No apruebo la censura cuando se trata de fotografías con desnudo, por eso aquí no aparecerán censuradas aunque sí lo hagan en las redes sociales donde se anuncien.

Si bien no soy más que un mero amateur en los campos que aquí se muestran (cuerdas, fotografía y edición), sí busco aprender y desarrollarme un poco en ellos. Por lo que el feedback será bien recibido.

Lógicamente se ruega que si se van a utilizar las fotos en algún otro lado se pida permiso.


Dicho esto, espero que disfrutéis de las imágenes y si deseáis aprender alguno de los nudos que veáis, escribid o mandad un mensaje por las redes sociales que encontraréis en el marco derecho (abajo del todo en la versión móvil).


Sesiones

jueves, 16 de junio de 2016

BDSM: Introducción VI, Herramientas y jugetes


Las herramientas y juguetes dentro de la escena forman parte del núcleo mismo de los juegos y fantasías que se suelen realizar.
Muchos de ellos son meros accesorios para potenciar de una forma u otra el juego en la cama, pero en muchos casos y usos ese juego se transforma en un sórdido cumplimiento de los deseos propios y ajenos.

Sin más preámbulos explicaré cuáles son algunas de las cosas más comunes que se utilizan dentro de la escena:

  • Cuerdas: Las cuerdas son uno de los elementos más habituales dentro de los juegos. Yendo desde el más simple nudo al más complicado arnés podemos convertir un cuerpo en un juguete propio o en una obra de arte.
    Las cuerdas habitualmente se utilizan para el juego sexual, amarrando al sumiso de alguna forma para inmovilizarlo y que se quede así a merced del dominante. Aunque de esto hablaré en profundidad en una serie posterior sobre bondage y shibari con un tutorial sobre nudos y consejos en cómo elegir las cuerdas.
    Cuerdas de yute, consideradas las mejores para el shibari y bondage.
  • Spanker: El spanker es una herramienta que comúnmente se realiza en madera, aunque tenga muchas variantes con remaches, forradas o en metal incluso. Su función es la de azotar (spanking, duh), pudiendo ejercer más impacto y que se reparta en mayor superficie. Su uso permite realizar sesiones más largas porque no carga la mano y permite dispersar la fuerza del golpe. Es una herramienta necesaria a los que les guste el spanking.
    Spanker de madera con cuero tachonado como forro.
  • Flogger: El flogger es una herramienta bastarda entre un spanker (por cómo se usa) y un látigo (por cómo está hecho). Su utilidad reside en sus "colas", pudiendo azotar zonas distintas a las nalgas como por ejemplo los pechos, los pies, los muslos, los genitales... Si bien puede parecer completamente indoloro un giro de muñeca en el momento preciso puede causar una buena marca dependiendo del material del que estén hechas las colas. Se combina bien con las cuerdas por la imposibilidad de retraer el cuerpo de forma involuntaria a la hora de recibir el golpe.
    Flogger clásico hecho en goma y cuero.
  • Spreaders: Los spreaders son barras de madera o metal que permiten separar las extremedidades en posiciones fijas o que sirven como punto de ancla a la hora de atar a alguien. Su uso no está muy extendido más que para unas cuántas prácticas pero podría considerarse una herramienta bastante básica en cuestión de complejidad.
    Se suele caracterizar por las argollas en sus extremos para poder atar a ellas tobillos, muñecas, brazos o lo que se plazca. Comercialmente se suele vender en aluminio o madera y en pack con grilletes, pero no resulta nada difícil de realizarse uno con materiales caseros por menos de 8 euros (y si hay interés, pondré un tutorial también por aquí).
    Spreader doble con argolla central para el cuello.

    Spreader cuádruple para todas las extremedidades.
  • Látigo: Aun a pesar de lo que mucha gente crea el látigo pertenece a la familia de los azotes, convirtiéndose en el azote más fino de todos, tanto que puede llegar a abrir la piel con facilidad. Cuando se usen los látigos hay que tener en cuenta varias cosas, la primera y principal es el material del que estén hechos y cómo lo hayan utilizado. No es lo mismo un látigo de cuero trenzado como uno de plástico con forro de cuero.
    El siguiente factor es en cómo tenga la cola o su número, a más fina sea el golpe se concentrará en una zona más estrecha, pudiendo llegar a abrir la piel, a cuantas más colas, la fuerza se dispersará más como sucede con el flogger.
    El último factor es la maestría con el mismo. Es difícil conseguir los resultados que se quieren si no se practica lo suficiente con él. El giro de muñeca es sumamente importante, al igual que el cálculo de espacio disponible (no todos tenemos habitaciones mazmorra al fin y al cabo).
    Látigo chasqueador en cuero trenzado.
  • Mordaza de bola (Gag ball): La mordaza de bola es un accesorio muy icónico respecto al BDSM. Su uso es más que evidente, la imposibilidad de emitir ruidos o hablar durante la sesión, aunque tiene efectos añadidos que mucha gente busca o se olvida. Una gag ball adecuada a la boca no permite que ni los labios se cierren ni la lengua se mueva, haciendo que la saliva caiga sin control. Casi siempre están realizadas en pvc, goma o similares, pero algunas variantes llamadas mordazas de O, con un anillo metálico en lugar de bola, realizan el mismo efecto que las gag balls pero dejan el espacio justo para hacer una felación o jugar con la lengua. Su uso no está demasiado extendido por su precio, pero sí son conocidas.
    Gag ball con bola roja en pvc.

    Mordaza de O en acero inoxidable.
  • Velas: Las velas es una fantasía bastante común y extendida en el mundo sexual, tanto vanilla como BDSM, pero como tiene que ver con el dolor lo meto aquí.
    HAY QUE TENER CUIDADO CON EL TIPO DE VELA que se elija, no todas son válidas para esta práctica porque pueden quemar la piel fácilmente. Las velas de parafina (irónicamente las que suelen ser más baratas) son ideales para este juego porque no se calientan tanto como para producir una herida. NO uséis velas aromáticas a menos que indiquen que su composición es de parafina, el aceite aromático que contienen algunas de ellas se calienta a altas temperaturas y luego no se endurece con el ambiente lo suficientemente rápido.
    El objetivo de esta práctica es el de hacer que la sumisa no tenga oportunidad de defenderse contra el dolor de la cera, de que sienta el calor mismo de la vela y luego el enfriamiento y endurecimiento rápido de la misma.
    Velas de parafina
  • Anillos de pene/cinturones de castidad: Los dispositivos de castidad no son raros en este mundo, aunque sí se consideran parte de las herramientas extremas. Son aparatos habitualmente hechos en acero inoxidable que, o bien imposibilitan la erección o bien imposibilitan el acceso a la vagina. Se utilizan en juegos de humillación o de dominación extrema, casi siempre para 24/7.
    Por otro lado el anillo consigue un efecto contrario. No es una herramienta para un rol específico, aunque suele ser utilizada por los sumisos cuando sus dominantes se lo piden.
    Consiste en un anillo que se coloca en la base del pene, el cual una vez en erección consigue mantener toda la sangre en los conductos y dificulta la eyaculación. Obviamente no es aconsejable mantenerlo durante mucho tiempo pero utilizarlo en sesiones esporádicas permite alargar la duración del sexo entre un 30% y un 40%.
    Cinturón de castidad para mujeres en acero y plástico.
    Anillos de pene en distintos tamaños.
  • Plug Tails: El plug tail es un elemento meramente decorativo, puesto que no tiene mucho que ver en cuestión de dar placer o realizar una función más allá del mero acto visual. Se compone de un butt plug (ver más abajo) y una cola de piel sintética (espero) que imita la de algún animal, comúnmente las de gato, zorro o perro. El plug tail se utiliza mucho en el pet play, obligando a quien la use a comportarse como dicho animal o tener sexo mientras se la sujeta y tira de su cola.
    Plug tail con plug de acero inoxidable y cola imitación a la de zorro.
 
 Aunque los vibradores no son algo exclusivo del mundillo este los meteré aquí también porque su uso puede variar si es un dominante quien lo usa con un sumiso.


  • Consoladores (dildos): El consolador es un clásico de los juguetes sexuales. Su forma puede variar profundamente desde un pene hasta órganos sexuales de fantasía (dragones, tentáculos... esas cosas). Suele estar hecho en silicona o goma y ser moderadamente flexible.
    En el BDSM su uso suele venir acompañado comúnmente de un strap-on en el sexo lésbico u anal hacia hombres (pegging). En el sexo heterosexual donde el hombre es el dominante se suele utilizar como apoyo, bien sea para alcanzar una doble penetración, para tener más juego previo, como forma de obligar a la sumisa a que te observe fíjamente mientras le realiza una felación... las posibilidades son vastas.
    Strap-on con consolador incluido.
    Consolador con forma de pene
  • Vibradores (vibrators): Los vibradores son la parte de los consoladores que va a pilas. Como su propio nombre indica disponen de un motor que los permite vibrar para aumentar la estimulación. Son los más versátiles de todos porque pueden complacer con cualquier tipo de estimulación (vaginal, clitoriana o anal). No suelen ser nada caros.
    Vibrador "rabbit" para estimulación doble
  • Hitachi (hitachi wand): Si bien hay gente que lo consideraría un vibrador yo prefiero considerarlo un juguete aparte de ellos. Originalmente vendido como un "masajeador", la hitachi es una clase de vibrador que porsee un cabezal que alterna direcciones a alta velocidad, lo cuál es ideal para la estimulación del clítoris. No he conocido a NADIE que no haya disfrutado de una hitachi, aunque cuidado con el mercado, hay muchas falsificaciones baratas que pueden romperse en nada. Para evitar problemas de combustión clitoriana es aconsejable usarlo con un condón.
    Vibrador hitachi
  • Butt plug: El butt plug es una clase de consolador anal. Se suele hacer en acero inoxidable, silicona o goma a semejanza de un consolador convencional variando sólo su forma que está diseñada para, una vez introducido, mantenerse dentro con una mínima presión.
    Se usa principalmente para sentir la doble penetración o para dilatar la zona antes de realizar sexo anal.

    Clásico butt plug


Com veis los instrumentos, herramientas y juguetes son muchos y variados. Aunque la gran mayoría suelen ser caros, algunos de ellos pueden ser hechos en casa o adquiridos si sabéis bien dónde buscar.
Como siempre recordad que sois libres de comentar, preguntar o compartir lo que queráis del blog.

"El mismo martillo que rompe el cristal templa el acero". - Proverbio ruso