viernes, 6 de mayo de 2016
BDSM: Introducción Addendum I, BDSM y relaciones sentimentales
Aun a pesar de que los addendums y apéndices suelen ir al final de un artículo o serie no he podido evitar tener que intercalar éste para remarcar algo con lo que mucha gente se siente confundida o desinformada.
La amplia y abierta naturaleza sexual del BDSM suele llevar a muchos equívocos al pensar que no se puede compaginar un deseo sexual con un deseo romántico, pero no es así.
Muchas o casi todas las relaciones de este tipo comienzan entre parejas o amantes, forjándose tanto en la cama como fuera de ella.
No hay que confundir libertad con libertinaje es algo que siempre he pensado. Si bien es cierto que la mayoría de las personas que participan en el movimiento consideran que el sexo es más principal que los sentimientos los conceptos no están reñidos en absoluto entre sí.
Puedes tener pareja y ser devoto a ella de la misma forma que ella lo sería contigo tengáis los roles que tengáis. El movimiento es algo para autodescubrirse a sí mismo y comprender que los tabúes son algo social, no para que renuncies a las cosas que te gusten por un concepto vago de libertinaje sexual.
Aunque es bastante frecuente que en este estilo de vida se den casos de gente que prefiere el poliamor, la poligamia o el swinging (que no es el género musical precisamente), otros tantos que son mayoría conciben el BDSM como una forma de interrelación con su pareja.
No es raro que uno introduzca al otro o sean ambos quienes aprendan al mismo tiempo, reforzando el vínculo que tienen a la par que se divierten y descubren cosas sobre sí mismos.
Estés en una relación monógama, polígama, poliamorosa o asexual (¡que también existen aquí!) los sentimientos son importantes. Sea dentro o fuera de la cama hay que tener una serie de virtudes frente a los vicios que deseas cometer. El respeto es una de esas virtudes y suele ser impuesto en toda relación, física o sentimental, que quieras mantener.
En el caso de conocer a alguien con quien choquen tus sentimientos (ej.: persona monógama contra alguien poliamoroso núcleo) debes saber que tienes las opciones de ignorar esa posible relación o intentar adaptarte a ella, pero hagas lo que hagas siempre debes ser sincero con tus intenciones.
Y os aseguro que es más placentero y menos problemático el dar a entender qué clase de relación deseas con una persona antes de comenzarla que esperar a que se entere por las señales no verbales que trasmitís.
La gente es ciega, sorda y tonta cuando se refiere a eso, asi que tenedlo en cuenta.
Otra de las cosas a tener en cuenta es el cómo introducirse ante alguien que sabes que está en el movimiento pero no al que no conoces. Siendo sinceros las únicas personas que he conocido y respetado en este movimiento eran gente con mis propios gustos (ajenos al mundo sexual, me refiero), y hablando con ellos de cualquiera de esos gustos me di cuenta de que eran gente simpática, inteligente y culta, algo que no se suele encontrar en ningún otro lugar fácilmente. Después ya vinieron las conversaciones sobre prácticas, cuerdas y demás, por supuesto, pero eso era un paso más allá.
Conocer gente en este mundillo es, como en el vainilla, una ruleta. Sabes que puedes encontrarte con el dominante perfecto para ti o con sólo un mameluco con ínfulas de gran follador, o con la sumisa ideal pero que no resulta ser sino otra más de una lista de personas sin personalidad propia.
No puedes esperar que cualquier hombre o mujer que diga que entiende de este movimiento sea igual. Los gustos cambian más que sus camisas y correas y no te encontrarás con dos iguales salvo en raras ocasiones.
Por eso, bien tengas pareja y te encuentres en una encrucijada de pensamientos creyendo que no puedes mantener una relación estable con ella por tus pensamientos de hacer un trío o tener un intercambio, o bien estés soltero y buscando a alguien con quien compartir fantasías y vida a la par, tienes que tener en cuenta que el BDSM y los sentimientos no están enfrentados, están unidos y exponenciados. Asegúrate bien de saber separar el amor del sexo y saber cuándo juntarlos para bien.
Sois lo que queréis ser y el resto del mundo ni siquiera existe hasta que lo conocéis.
domingo, 1 de mayo de 2016
BDSM: Introducción III, roles principales
Cuando se trata de los roles dentro del BDSM mucha gente se piensa que son uno sólo, cuando en realidad la mayoría somos un amalgama de roles en donde predomina uno concreto. Muchos tienen tendencia a evolucionar, cambiar de uno a otro según cómo su propia forma de ser varía y cambia con su vida. Otros se mantienen en su propio papel y para siempre son lo que son.
Hace poco alguien me preguntó si podía llegar a dejar de ser sumiso en algún momento y llegamos a la conclusión de que, aunque si bien cualquier persona puede pasar por temporadas de inapetencia sexual, el deseo se sigue manteniendo y siempre surge cuando es necesario.
Es fácil perderse entre las decenas de roles que existen, por eso los categorizo en las tres clases principales: dominantes, sumisos y varios (entre los que se encuentran entre medias, experimentales, no sexuales...). Muchos de estos términos no tienen una traducción directa en español pues se usa la nomenclatura inglesa e incluso muchos de ellos se discuten y varían según la temporada, asi que tenedlo en cuenta para futuras referencias.
DOMINANTES (TIPO-D):
- Dominante (Dominant/Domme): La forma más básica y pura de la dominación del BDSM. Cuando algunos piensan que el papel del dominante es el de ser cruel y firme mucha gente debe saber que no es así. El papel del dominante puede ser tan impositor como cariñoso. Una caricia puede seguir a un azote y viceversa. Es el papel que más esfuerzo requiere al tener que poner tus deseos por delante pero teniendo en cuenta a tu sumiso en la mezcla. Hay que saber ser flexible en algunos aspectos y adamantino en otros y, para ello, debemos poseer mucha fuerza de voluntad.
"El hombre la tenía a sus antojos. Dispuesta a poseerla como desease. Pero un pensamiento le cruzó por la cabeza en ese momento: ¿acaso no fue ella quien le eligió a él para ser quien la dominara? ¿no la convirtió eso en la que tenía el poder en el fondo?" - Maestro (del inglés) (Master/Mistress): A diferencia del papel del dominante el Maestro trasciende el núcleo amoroso y controla la relación más allá, en todos los aspectos de la misma. Son esta clase de relaciones las que se suelen tener aquellos que buscan el "24/7" del que ya hablé en el artículo anterior. Un verdadero amo es aquél que busca la servidumbre a cambio de la atención a su esclavo.
"La mujer le miró de arriba abajo. Su patético cuerpo yaciendo en el suelo con una postura antinatural, dolorosa, pero sin embargo tenía una gran sonrisa en su cara. ¿Si eso era lo que le daba placer quién era ella para negárselo?" - Maestro (del español, des.): Maestro, dentro de la nomenclatura española, es un título que se le da a una persona por parte de su sumiso y hace referencia a que es alguien con quien ha aprendido mucho, tanto de BDSM como de sí misma. No es un rol de por sí sino una etiqueta protocolaria.
- Rigger: Rigger es aquél que ata en una relación de bondage. Suele ser una persona que se siente atraída por la idea del cuerpo siendo sometido a una restricción de movimiento. Aunque también es un término que se usa en shibari y kinbaku la mayoría de la gente lo usa para referirse a las prácticas sexuales del bondage y sus connotaciones. Un buen rigger se caracteriza por tener todos los factores de seguridad y estética en cuenta (más adelante haré otra serie sobre bondage y shibari con ejemplos).
"Si tuviera que describir el bondage diría que es una mezcla entre la quintaesencia de la anatomía humana y su integración al sexo. Las cuerdas recorren el cuerpo mostrando las formas y los dibujos que este mismo oculta. Como si de un libro de "dibuja de punto a punto" se tratara era capaz de mostrar su voluntad con 10 metros de cáñamo y una persona que quisiera ser un lienzo". - Top: Los top son aquellos que asumen un papel dominante en una relación sexual, bien sea de forma natural durante el transcurso de la misma o de forma planeada. Se podría decir que es el término utilizado en el BDSM para gente que sólo le interesa la dominación en el plano sexual o esporádico. Se suelen caracterizar por ser bastante pasionales y dejarse llevar por sus propios placeres más que por los ajenos.
"No pasaba un sólo día sin que quisiera agarrarle del pelo, tirarle al suelo y obligarle a practicarle sexo oral hasta que su lengua se cansara. Era un pensamiento que sólo le sucedía con él y nadie más, pero sabía que lo disfrutaría como nadie". - Papi/Mami (Daddy/Mommy): Este es un papel de dominación dentro de los juegos de rol, en concreto en lo que se llama ageplay. Se refiere a tener un comportamiento protector de cara a tu sumiso, como si de una figura paternal o maternal se tratara. Ya sea dentro o fuera del sexo se suele dar en combinación con el ageplay para crear escenarios donde ambas personas se compenetren en una relación de protector y protegido.
"Una vida de caminos destruidos y días rotos le hicieron buscar el consuelo de esa mujer. No tenía ni un sólo deseo vicioso, sólo quería el suave tacto de su mano en su pelo y sus dulces canciones en la memoria. Aunque quizá sí que tuviera al menos un sólo deseo lleno de vicio... pero eso vendría más tarde". - Primario Depredador o Depredador feral (Primal Predator): Los primarios son los espíritus libres del BDSM. Tienen un instinto muy fuerte sobre el sexo y lo consideran una fuerza de la misma naturaleza. Entre gruñidos, arañazos, golpes, mordiscos y, sin duda, poco en lo que pensar, son los que disfrutan del sexo en su forma más primigenia, animal. Los depredadores ejercen un control mediante la fuerza más grande que el resto de los roles dominantes a excepción del sadista, por lo que es importante tener una buena condición física para ser uno de ellos.
"Era una fuerza de la naturaleza. Noche tras noche. Horas y horas. Todo momento no podía quitarle las manos de encima. Gritos desgarradores, gemidos, golpes y mordiscos. Éramos una zona de guerra. Eramos Camboya, Irak, Rusia, Hiroshima. Y no íbamos a parar por nada ni nadie." - Sadista (Sadist): Aunque mucha gente discute sobre si los verdaderos sadistas y masoquistas son considerados dominantes y sumisos respectivamente yo los encajaré en sendas categorías por un simple motivo: es su definición. Sadista es aquél que disfruta infrigiendo daño a otra persona, bien sea en un medio sexual o no. Hay que tener cuidado con la seguridad pues muchos accidentes ocurren con las herramientas si el sadista se deja llevar o el masoquista quiere más y más.
"El placer no radica en apuntar y golpear. El placer está en el chasquido del látigo, en la piel resonando con el azote, la sangre fluyendo suavemente en su cuerpo... En ver su cara de placer impío cuando sabe que va a ser castigado por mi mero deseo. Yo decido qué y cómo. Yo decido el porqué. Y es porque quiero."
- sumiso/a (submissive o sub): Como sucede con el papel del dominante el de sumiso es su contrapartida más pura del BDSM. El sumiso tiene el papel de complacer al dominante sin olvidar disfrutar también. No todos pueden estar hechos para este rol pues requiere confianza y voluntad hacia la otra persona (al igual que el dominante debe confiar en su sumiso). Sin embargo, cuando se encuentran los requisitos se puede llegar a una simbiosis de lo más placentera.
Es importante remarcar que la sumisión no es equivalente a la esclavitud. Una persona sumisa puede ser totalmente libre de hacer lo que desee fuera de la cama y gozar de una relación totalmente común y normal.
"Sus manos recorriendo mi cuerpo, sin poderlo evitar ni quererlo evitar. No sabía qué hacer ante semejante placer y sólo podía dejarme llevar ante sus deseos. Es una sensación de estar ante alguien que controla mi ser, confía en mí y me protege, pero al mismo tiempo sabe cosas de mí que ni yo misma sé. Fue lógico que acabara así ante alguien como él." - esclavo/a (slave): De la misma manera que su contrapartida dominante, el esclavo es aquél que decide rendirse a las ordenes de su amo o maestro más allá de los juegos sexuales. Mucha gente considera una forma de devoción a otra persona el convertirse en su esclavo trascendiendo el sexo y el amor, otros lo ven como una forma de servidumbre, pero este rol requiere mucho tiempo y dedicación.
""Sus órdenes son deseos para mí." Esa frase hecha nunca se ha aplicado de una manera tan literal como la aplico yo. Por ella daría todo lo que fuera, mi cuerpo, mente y alma son suyos para que los pueda moldear como lo desee. Porque yo soy suyo y ella me tiene para lo que desee" - Rope Bunny/Model/Slut: Este rol es para aquellos que disfrutan de ser atados, ya sea de forma artística con shibari o, más frecuentemente, de forma sexual con el bondage. La restricción se convierte en un afrodisíaco por la incertidumbre que genera el no poder responder con tu cuerpo a lo que haga el rigger. Hay que tener en cuenta que esta práctica requiere mucho tiempo de preparación y experiencia por parte del dominante, por lo que la paciencia es aconsejada.
"No podía moverme. Mi piel estaba irritada y escuchaba el crujir de las cuerdas sobre mis pechos cada vez que me giraba. Él me agarraba de los tobillos, las muñecas y el pelo, colocándome en posturas que no podría describir... era arcilla en sus manos, una página en blanco para que realizara la historia de mi cuerpo... Quiero repetir". - little: Una persona little suele ser alguien que desea la atención y el cuidado que un Daddy o una Mommy pueden otorgar, mucho mayor del que se suele requerir para una relación común. Los little buscan cuidados y mimos por encima de los placeres (aunque no sean ajenos a ellos ni mucho menos). Es un rol complicado y que trae mucha polémica en estos días por su inclusión dentro del ageplay, del que hablaré en un futuro.
"Él me cuidaba. Sabía cómo tratarme y sabía cómo consolarme. Era lo que necesitaba en mi vida. Se portaba bien conmigo y me daba comida rica y ropa bonita. Era justo que yo jugara a los juegos que él quería, ¿no?" - brat: En el caso de los brat es una derivación directa del sumiso tradicional, en el que la sumisa se muestra rebelde porque, en el fondo, desea que la sometan mediante fuerza o convicción. Les gusta sacar de quicio a los dominantes con negativas y juegos hasta llevarles al punto de inflexión y sean sometidos con fuerza o una postura dura ante ellos. Hay que aclarar desde un primer punto que alguien que se considere brat no busca la dominación, sino ser dominados. Hay un gran número de personas switch que se definen a sí mismos como brats por equivocación y sin respetar los roles ajenos, así que sed cautos.
"-Jajajaja, es que eres patético. Un tío que no puede besar a alguien sin pedirle permiso. No puedo con ello. ¿También me pedirás permiso para quitarme las bragas? ¿O para metérmela? Venga, vamos, atrévete si tienes pelotas-.
Y las tuvo. Estoy más contenta :)" - bottom: Al igual que los top, los bottom son aquellos que muestran una tendencia natural a un papel sumiso durante las relaciones sexuales sin llegar a considerarse a sí mismos sumisos del todo, sólo temporalmente.
"Si pudiérais saber lo que me sucedió anoche no me volveríais a ver de la misma forma. Si supiérais las cosas que hice y me hicieron hacer... no me creeríais. Y ahora mismo os dejaría a todos para volver a sus pies." - primario presa o presa feral (primal prey): Los primarios presa tienen el instinto de ser controlados mediante la fuerza, ofreciendo resistencia de forma involuntaria y natural y dejándose llevar por el instinto de supervivencia que nos caracteriza a todos los animales. Arañazos, mordiscos y gemidos suelen ser su signo de identidad.
"Las cosas se calentaron rápidamente. Me sujetó de las muñecas y me estampó contra la pared mientras mordía mi cuello. Era de noche y estábamos solos, no podía separarme de él, no quería. Liberé una de mis manos y él aprovechó para morderme más fuerte, no pude evitar clavarle las uñas en la espalda mientras le arrancaba la camisa... No pensaba con claridad, sé que él tampoco, sólo sé que era... lo que deseaba hacer en ese momento." - Pet/Kitten/Puppy: Su inclusión podría pertenecer posiblemente a los no sexuales más que a la sumisión, pero como también tienen connotaciones y juegos sexuales los meteré aquí. El juego pet (no confundir con petting) es otro de los juegos de rol más comunes y populares, donde se mezcla la humillación con la dominación mediante la sustitución del comportamiento humano con el animal, habitualmente el de una mascota o de granja. Los más comunes suelen ser los de gato (kitten) y los de perro (puppy), aunque existen muchas variantes. El plug de cola suele ser un añadido muy común entre la gente que lo practica, al igual que collares específicos y sobrenombres.
"Soy suyo para que me saque a pasear. Para que me acaricie y me cuide. Puedo dormir en un rincón o acurrucado a sus pies en la cama. Pero si en algún momento me porto mal es normal que me castigue. Soy bueno en el fondo." - masoquista (masochist): El contrapunto del sadismo, tan ampliamente reconocido en el mundo. El masoquista obtiene su placer del dolor infligido en su cuerpo o mente. Si bien mucha gente discute sobre de dónde puede venir dicha filia la mayoría de los masoquistas (o lo que yo he conocido al menos) lo ven como una forma de sumisión extrema donde someten su cuerpo y mente a una persona superior para que lo maltrate y lo moldee a su antojo.
"Es el calor. Ese calor que se te queda en el cuerpo tras una bofetada, tras un azote. Ese chasquido eléctrico que me recorre la espalda cuando me da un latigazo. La impresión del frío metal sobre mi piel. La cera recorriendo un pecaminoso camino sobre mi vientre... Amo esa sensación, ese calor."
- Switch: Los swicth son el rol de aquellos que tienen tendencia a dominar y a ser sumisos dependiendo de la situación o la persona con la que se encuentren. Un switch puro analiza las características de su pareja y decide si es el sometimiento o la dominación de la misma lo que le reportará más placer. "Hoy fui suya, me ató y me comió, se agarró a mis pechos y me pidió posturas y formas que no solía pedirme antes. Disfruté complaciéndole, pero también tomé nota. Mañana él sería mío."
- Evolucionando (Evolving): Éste es un término que hace referencia a una persona que está en transición porque no ha encontrado el rol que le acomode de una forma fija. Habitualmente es utilizado por gente que no se siente cómoda con etiquetas o que considera que cambia de rol frecuentemente.
"No es fácil ubicarme. No sé lo que soy ni con quién serlo. Sólo me dejo llevar por el momento hasta que encuentre lo que me gusta. Podré equivocarme mil veces pero con sólo encontrar una acertada seguro que habrá merecido la pena". - Hedonista (Hedonist): Los hedonistas también tienen cabida dentro del BDSM como era de esperar. Al igual que el movimiento decadente, los hedonistas se caracterizan por dejarse llevar por una situación puramente placentera. Sus impulsos son básicos y tienen tendencia a buscar la mayor forma de vicio sin pensar demasiado en roles, prácticas o etiqueta.
"Esta noche he planeado una velada especial. Habrá juguetes, gente, mobiliario, y hasta una fondue. ¿Que porqué habrá una fondue? Ven esta noche y te lo explico." - Ageplayer: Un ageplayer pertenece a la faceta de los juegos de rol del movimiento. Son aquellos que deciden portarse como si tuvieran una edad que no es la que les identifica regularmente. Comúnmente se suele dar entre la infancia y la adolescencia, buscando así el cuidado característico y la inocencia de dichas edades. No siempre tienen una connotación sexual, en algunas ocasiones este rol se usa fuera de la cama en lo referente a una relación paterno-filial.
"Sólo necesitaba que me cuidara y me diera mimo. Soy demasiado pequeña para poder vivir en este mundo lleno de gente mala. Tenme entre tus brazos y acurrúcame hasta que me duerma, por favor." - Vainilla/Muggle/Mugglenilla: Por último, y aunque sí que sería un rol sexual, estaría la relación vainilla. Los vainilla son los que se sienten atraídos por las relaciones sexuales tradicionales (¿y qué es tradicional en estos días? eso depende de a quién le preguntes) y no poseen inclinaciones hacia ninguna forma de sexualidad diversa.
"En este mundo lleno de perversión soy el último baluarte de la tradición. No necesito posturas raras, juguetes o ropas extrañas para disfrutar. Sólo yo y mi pareja me es suficiente.
Pero hoy anal, ¿eh?
¿Cómo que no?
Jo."
Y esos son los principales roles. De seguro que me habré dejado más de uno puesto que están todos sacados de la memoria y escritos casi por entero a vuelapluma, pero los esenciales se ubican aquí.
Aunque sean descripciones bastante básicas espero que os hayan servido para haceros a la idea de qué existe en este basto mundo en donde todos pueden ser amos y siervos, dueños y perros, señores de copa y puro y señoritas de boquilla y pintalabios.
Es importante hacer notar que cuando se va a tratar en comunidades online o en escritos sobre los roles estos también tienen su etiqueta. Los roles dominantes siempre comienzan con mayúsculas cuando los sumisos siempre empiezan por minúsculas.
Restan otros tantos como los fetichistas o los sensualistas, de los que quizá haga un addendum más adelante si lo créeis necesario.
En el siguiente artículo hablaré de las prácticas, fantasías y juegos más comunes dentro de la comunidad. Asi que estad atentos al próximo domingo.
"I am young in my old age
I am calm or in a rage
I'm your friend or enemy
A pacifist or at war
I am rich but I am poor
I'm all extremes
I'm nowhere in between" In Between - Judas Priest
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sábado, 23 de abril de 2016
BDSM: Introducción II, conceptos básicos
Como ya dije en el anterior artículo el BDSM se compone de muchas y distintas prácticas pero todo ello se puede desgranar en lo que yo considero los dos conceptos principales de práctica: la física y la psicológica.
Cualquier práctica que se realice en este marco se categoriza en una de las dos clases o en ambas a la vez.
Obviamente no tiene mucho misterio el saber que la física se relaciona con las acciones que requieran actos de fuerza o destreza y las psicológicas demanden tirar de mente y sentidos, pero hasta donde yo me he encontrado todos tiramos hacia un lado u otro de forma instintiva.
El apartado físico lo componen todas las prácticas o juegos que requieran de acciones físicas para ser disfrutados. Entre otras serían el spanking, la disciplina, el bondage, la tortura, flogging, whipping, breath play... pero la lista sigue y sigue. Este es el apartado más común porque permite a la gente dejarse llevar por esos instintos primarios que todos poseemos en nuestro interior, ser depredador o ser presa, castigador y castigado.
En el psicológico juega una gran parte la imaginación de los integrantes pues es en ella donde se fraguan las fantasías y el cómo se llevan a cabo. Requiere mucho esfuerzo y preparación llevar a cabo un escenario pero suele dar muy buenos resultados entre aquellos que lo disfrutan, aún más en combinación con la faceta física.
En este apartado se colocarían cosas como la dominación, el vouyearismo, la humillación, el pet play, los juegos de rol y otras tantas prácticas que se dan en este mundo.
Gran parte de la magia de este movimiento es saber encontrar un equilibrio adecuado para ti, explorando tus gustos tanto como te veas capaz. Poca gente es sólo capaz de sentirse atraído por una de las partes, pero existir, existen.
Sin embargo, todos tenemos preferencias por un lado u otro (en mi caso es el psicológico, por ejemplo), y debemos darnos cuenta de nuestros gustos antes de tratar de anteponerlos a los de nuestra pareja en crimen.
Una persona de pleno derecho que considere que pertenece a la comunidad del BDSM sólo tiene que cumplir con dos principios básicos en mi opinión. El primero es comprender los códigos de conducta (SSC o RACK, por ejemplo), el segundo es que aprenda continuamente sobre sus gustos y los gustos de su pareja, buscando una forma de complacer y ser complacido teniendo en cuenta los gustos de ambos y haciéndolos encajar de la mejor forma posible.
Obviamente no siempre se pueden pueden encajar todos los gustos que tengamos dentro de nuestra relación, para respetar las cosas que no queramos hacer disponemos de un concepto llamado "límite". Esta palabra hace referencia a una práctica o técnica en particular que no nos gusta y no deseamos probar. Es una de las cosas a respetar dentro del movimiento y es algo que debe compartirse pronto en una relación.
Frecuentemente es el sumiso quien suele tener más límites puesto que es él quien los "sufre" en caso contrario, pero hay que recordar que los Dominantes también tienen su buena dosis de traumas, disgustos y problemas con el sexo y, por ende, también tendrán sus límites propios. En ambos casos, teniendo ambas perspectivas en consideración, se debe buscar el punto medio para poder disfrutar lo más posible.
Cuando un límite se rebasa, bien sea por accidente o por dejarse llevar, es necesario mantener una medida de seguridad para detener la sesión y asegurarse del bienestar de la otra persona. Para ello existe otra de las formas centrales del BDSM consensuado, la "palabra de seguridad". Esta palabra suele ser algo que saque de la atmósfera y la situación a cualquiera de los integrantes de la sesión. Algo tan simple como gritar "plátano" porque sientes que estás a punto de hacerte daño puede chocar tanto que tu compañero se detenga para asegurar tu bienestar.
En el siguiente artículo hablaremos de los distintos roles principales que existen pero por el momento hablaré de los dos primarios que he mencionado antes, en los que se basan todos los demás: sumiso y dominante.
Esta relación dualista significa que una persona obedece a otra de alguna forma. Bien puede ser porque quiere complacer, porque quiere que acallen su rebeldía o porque le gusta que le fuercen a obedecer. El dominante también puede variar en el espectro, pero su papel es el de diseñar un escenario adecuado para que ambos puedan disfrutar.
Bondage ligero, por ejemplo, es lo que se suele considerar un buen comienzo. Un sencillo arnés por debajo del colchón de la cama que pueda atar tobillos y muñecas manteniéndolo todo separado e inmóvil permite que el dominante pueda realizar todo lo que desee mientras que la parte sumisa se deja hacer y llevar por la sorpresa.
El BDSM, al igual que el tantra, trata mucho sobre la dualidad de las personas. El cómo dos opuestos se compenetran para crear uno sólo en cuestión de personalidad y placer y cómo, con su práctica, se desarrolla la espiritualidad y la introspección personal.
Es fácil dejarse llevar y acabar descubriendo cosas de uno mismo que antes no se sabían, pero es más importante ser sincero con uno mismo y con la pareja para alcanzar un punto álgido en la relación, esté el sexo de por medio o no.
Y hablando de ello; aunque la mayoría de la gente ve el BDSM como algo que se mantiene en la cama, también existe gente que vive el movimiento totalmente, fuera y dentro del sexo. Esta gente se denomina "24/7" por su disponibilidad continua e ininterrumpida, y suele ser gente que ha encontrado en el movimiento una pasión de la que no pueden desprenderse ni un segundo.
Como podéis ver este aparenta ser un mundo complicado y lleno de variaciones y versiones distintas de cosas simples, pero con el tiempo uno llega a formar parte de él con naturalidad y comprende los recovecos que puedan existir. Todos seguimos aprendiendo con el paso.
- "Good is the passive that obeys Reason.
- Evil is the active springing from Energy.
- Good is Heaven. Evil is Hell" - William Blake, El Matrimonio del Cielo E Infierno
viernes, 15 de abril de 2016
BDSM: Introducción I, cultura y filosofía
BDSM son las siglas que, en inglés, significan Bondage/discipline, Domination/submission, Sadism and Masochism o, lo que viene a ser lo mismo en español: Bondage/disciplina, Dominación/sumisión, Sadismo/masoquismo.
Es una cultura sobre la introspección personal, la sociedad y la liberación de los deseos más ocultos en nuestro interior.
Aun a pesar de la mala fama que tiene, siendo asociada con violencia y dolor, el BDSM no se compone sólo de lo que se muestra en películas malas y series cutres. Posee un gran factor físico involucrado, eso es innegable, pero la parte más importante de esta cultura reside en su psicología y filosofía. Toda fantasía comienza en la cabeza y se lleva al deleite de los implicados mediante las acciones físicas, ¿no es así?
Es difícil comprender las sutiles diferencias ante alguien que no ha mostrado interés alguno anteriormente, pero existen y son abismales.
El dolor no es algo que se busque porque sí. Se busca la mano que la causa, la situación donde se quiera o la acción que lo provoque. La sumisión no es una renuncia a tu ser en pos de cumplir los deseos de quien te domine, sino la elección voluntaria de servir a otra persona que sabes que te va a complacer y tener en cuenta.
Si bien hay una cantidad abrumadora de prácticas, técnicas, roles y clases de relaciones lo más básico se suele ver reducido a dos personas, una dominante y otra sumisa, que se encuentran en alguna clase de relación (sea física o sentimental).
Puedes pasar años de experimentación hasta encontrar el rol que se adecue a ti, pero hasta las personas "vainilla" (gente a la que le gusta el sexo tradicional tal y como se conoce) tienen tendencia a tener un rol u otro con según qué acompañante y suelen verlo evolucionado cuando se pasan al BDSM.
Aunque el BDSM sea un movimiento de liberación sexual también existen facetas del mismo en donde no se realizan actos sexuales. Muchas personas lo utilizan como recurso para desestresarse, resolver traumas psicológicos o liberarse sexualmente.
El shibari, o el arte de atar, por ejemplo, es comunmente utilizado como forma artística y no tiene las aplicaciones sexuales del bondage, que es la forma orientada a las relaciones físicas, pero sus diferencias serán algo que trate en futuros artículos. Así mismo, las sesiones de terapia pueden ayudar a tratar problemas como la misoginia o la timidez sexual.
Para aquellos preocupados o confundidos con el factor físico extremo existe el acuerdo "SSC" (seguro, sensato y consensuado), uno de los pilares en los que se fomenta toda la filosofía y cultura del BDSM, que determina que ambas partes se ponen de acuerdo en que todo lo que se haga será en función de esos prinicpios, y es seguido a rajatabla por aquellos que se consideren duchos en el movimiento.
La seguridad es algo muy importante; desde una sesión de spanking a una de bondage el deber de quien la realiza es conocer los riesgos y evitarlos o asumirlos con su conocimiento. Como alguien a quien le atrae el shibari y el bondage puedo asegurar que en sesiones prolongadas es importante saber cómo atar a una persona sin presionar arterias o nervios durante un tiempo prolongado, lo que ocasionaría miembros dormidos, daños en el tejido e incluso, en situaciones extremas, pérdida del conocimiento. A su vez es importante tener medidas de seguridad como palabras y gestos que detuvieran la acción en ese instante, así como herramientas tales como tijeras para cortar rápidamente cuerdas o correas en caso de que algo saliese mal en una sesión.
Lo sensato hace referencia a tener un punto común, en hablar con vuestra pareja tengáis el rol que tengáis y haceros a la idea de qué buscáis y queréis. Fijar unos límites y que ninguno los rebase sin el consentimiento del otro. Hasta en el BDSM se encuentran muchos límites que no todos los cumplirán. Para este punto es importante tener confianza y la mente abierta, al igual que saber decir que NO si alguna de las prácticas que os propongan no la tenéis siquiera en consideración.
Por último, el consentimiento es lo más importante. Sin él nada de lo anterior tiene sentido alguno. Ambos tenéis que estar en la misma página a la hora de realizar cualquiera de las prácticas. Debéis aseguraros de que, en el caso de que sea algo esporádico, la otra persona sepa cuáles son vuestras inclinaciones antes de realizarlas. Debe haber educación y respeto por la otra persona en todo momento, de la misma forma que debéis esperar lo igual por su parte.
El "SSC" es uno de los factores neurales de toda esta cultura. Romper alguno de sus puntos se convertiría en un abuso en cualquiera de sus aspectos sociales y legales.
Respecto a la filosofía hay que tener en cuenta una cosa muy simple: años de pudor social nos han privado de las libertades propias de nuestra imaginación.
Este movimiento creció en las sombras (y continúa en ellas más o menos) para liberar las mentes y los cuerpos de la gente. El cuero, vinilo, los látigos, floggers, spankers... no son sino meros accesorios para sesiones específicas o para que la gente que no se haya informado se asuste. Este movimiento existe para la introspección personal, empujar los límites impuestos por la sociedad y descubrir cómo es el mundo sin los tabús a los que estamos acostumbrados.
Si sois practicantes o gente que meramente quiere aprender o informarse encontraréis a muchas personas que os dirán que el BDSM es una extensión del abuso, una forma de machismo condicionado en el que una sumisa no es consciente de que perpetúa roles patriarcales.
Lamento decirlo, pero... no es así. El BDSM es una herramienta, como una filosofía que alguien pueda seguir, como tal es independiente de las creencias religiosas, ideológicas o políticas de alguien. ¿Eso puede llevar al abuso y el machismo? Por supuesto, pero el que alguien se escude bajo la bandera de su conocimiento en el BDSM para expoliar a mujeres u hombres no es sino la mala utilización de dicha herramienta.
Una persona debe ser responsable de sus actos, no una práctica entera.
Asi que sí, está bien que seas feminista pero después desees que te aten y te azoten. Tus gustos sexuales no deben primar nunca por tus creencias personales. Esta comunidad es multicultural, multiracial y multipervertida, si alguien empieza a juzgarte por tus gustos cuando no haces daño a nadie en acto o palabra, el problema lo tienen ellos.
El verdadero tesoro que se tiene en una relación BDSM es la libertad y confianza plena de tu compañero.
Si eres sumiso es el saber que puedes darle todo lo que pida a tu amo porque se preocupará de que tú disfrutes con ello, teniéndote en cuenta más que a nadie. Si eres dominante tendrás a una persona que disfrutará contigo le pidas lo que le pidas, lo más adecuado es que le correspondas con la atención que le corresponde.
No es ni un sacrificio ni una imposición de voluntades, es un equilibrio dualista en una relación donde ambas personas disfrutan de su sexualidad hasta el extremo de dejar tabúes y vergüenza totalmente abandonados.
Hay que tener en cuenta que no es fácil aprender las técnicas, los nudos, los comportamientos, la etiqueta, el código y las decenas de cosas más que existen en este mundillo. Requiere mentores y experiencia. Pero si de verdad estáis interesados siempre hay formas de conseguirlo por vosotros mismos. La lectura será vuestro mayor aliado, pero por lo que más queráis, no toméis como ejemplo la saga de 50 Sombras de Grey.
"¿No es cierto que cuanto más culto se es, más se saborean los placeres de la voluptuosidad?" -- Marqués de Sade
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domingo, 10 de abril de 2016
Somos escritores
Desde el escritor más humilde al autor más prolífico la escritura ha sido un medio de evasión para la mente. Una forma de arte que (muy a mi pesar) está cada vez más en decadencia. Hasta yo mismo me he visto atrapado en el bloqueo del escritor en múltiples ocasiones y por periodos de tiempo extremadamente largos
Muchos autores, aunque sean amateurs, no escriben para un publico. Lo hacen para sí mismos. Desde historias fantásticas a poesía a ideas que tienen. Necesitan plasmar en un papel o pantalla lo que un pintor haría con una brocha y una paleta.
El miedo a la crítica es siempre algo que está presente cuando lo que has escrito se vuelve público. Puede hacer mella en tu cabeza y dejarte sin ganas de continuar en muchas ocasiones, principalmente porque una mala crítica pesa mucho más que diez buenas.
Sin embargo lo seguimos haciendo. Podemos dejarlo durante prolongados períodos de tiempo, perder las ganas o carecer de inspiración, pero continuamos escribiendo una y otra vez.
Nuestras ideas toman forma y se amplían en nuestros escritos. Rara vez lo que comienza siendo un pensamiento termina de la misma forma escrita. Usamos lo que tenemos en nuestro entorno con tesón, paciencia y pasión para imbuirnos a nosotros mismos de una fiebre que nos consume.
Podemos tener críticos, gente a la que le caigamos bien o mal, gente que ataque el escrito sólo por quién lo escribió, pero eso da igual. Lo que queda es la idea y, aunque sólo fuera a una persona, si esa idea es válida, habrá cumplido con su propósito de alcanzar las mentes.
La escritura es el último baluarte de la expresión humana. Si bien es una de las artes más extendidas es una de las que menos controlan a día de hoy. Podemos leer libros de dictadores militares, de filosofía con más de 3000 años de antiguedad, biografías de auténticos monstruos escritas por ellos mismos... lo que se consigue con un libro es difícil de conseguir de ninguna otra manera, una visión total de la mente del escritor y sus propias ideas.
Somos lo que somos, somos escritores. Para bien o para mal.
Muchos autores, aunque sean amateurs, no escriben para un publico. Lo hacen para sí mismos. Desde historias fantásticas a poesía a ideas que tienen. Necesitan plasmar en un papel o pantalla lo que un pintor haría con una brocha y una paleta.
El miedo a la crítica es siempre algo que está presente cuando lo que has escrito se vuelve público. Puede hacer mella en tu cabeza y dejarte sin ganas de continuar en muchas ocasiones, principalmente porque una mala crítica pesa mucho más que diez buenas.
Sin embargo lo seguimos haciendo. Podemos dejarlo durante prolongados períodos de tiempo, perder las ganas o carecer de inspiración, pero continuamos escribiendo una y otra vez.
Nuestras ideas toman forma y se amplían en nuestros escritos. Rara vez lo que comienza siendo un pensamiento termina de la misma forma escrita. Usamos lo que tenemos en nuestro entorno con tesón, paciencia y pasión para imbuirnos a nosotros mismos de una fiebre que nos consume.
Podemos tener críticos, gente a la que le caigamos bien o mal, gente que ataque el escrito sólo por quién lo escribió, pero eso da igual. Lo que queda es la idea y, aunque sólo fuera a una persona, si esa idea es válida, habrá cumplido con su propósito de alcanzar las mentes.
La escritura es el último baluarte de la expresión humana. Si bien es una de las artes más extendidas es una de las que menos controlan a día de hoy. Podemos leer libros de dictadores militares, de filosofía con más de 3000 años de antiguedad, biografías de auténticos monstruos escritas por ellos mismos... lo que se consigue con un libro es difícil de conseguir de ninguna otra manera, una visión total de la mente del escritor y sus propias ideas.
Somos lo que somos, somos escritores. Para bien o para mal.
"Tomaré toda mi miseria y la transformaré en un arte para que el mundo la comprenda" - Anónimo
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