miércoles, 22 de junio de 2016

Sesiones: Presentación



No soy Frank Capra en fotografía. No soy un kinbakushi ni un experto en shibari. Tampoco soy alguien que quiera vanagloriarse de los cuerpos que aquí se muestran ni alguien que busque activamente estas sesiones.
Lo que sí soy es alguien que aprecia las cuerdas. Y teniendo eso en cuenta publicaré algunas de las sesiones de shibari y bondage según las realice donde podréis ver mi progreso tanto como yo vaya experimentando en todos los campos que involucran estas sesiones..
Los modelos en su mayoría son y serán gente común, con algún contacto que otro en el mundo del BDSM, y por ello muchos de ellos prefieren mantenerse en el anonimato. Los que no lo sean tendrán su crédito como cualquier otra sesión que se precie.
No apruebo la censura cuando se trata de fotografías con desnudo, por eso aquí no aparecerán censuradas aunque sí lo hagan en las redes sociales donde se anuncien.

Si bien no soy más que un mero amateur en los campos que aquí se muestran (cuerdas, fotografía y edición), sí busco aprender y desarrollarme un poco en ellos. Por lo que el feedback será bien recibido.

Lógicamente se ruega que si se van a utilizar las fotos en algún otro lado se pida permiso.


Dicho esto, espero que disfrutéis de las imágenes y si deseáis aprender alguno de los nudos que veáis, escribid o mandad un mensaje por las redes sociales que encontraréis en el marco derecho (abajo del todo en la versión móvil).


Sesiones

jueves, 16 de junio de 2016

BDSM: Introducción VI, Herramientas y jugetes


Las herramientas y juguetes dentro de la escena forman parte del núcleo mismo de los juegos y fantasías que se suelen realizar.
Muchos de ellos son meros accesorios para potenciar de una forma u otra el juego en la cama, pero en muchos casos y usos ese juego se transforma en un sórdido cumplimiento de los deseos propios y ajenos.

Sin más preámbulos explicaré cuáles son algunas de las cosas más comunes que se utilizan dentro de la escena:

  • Cuerdas: Las cuerdas son uno de los elementos más habituales dentro de los juegos. Yendo desde el más simple nudo al más complicado arnés podemos convertir un cuerpo en un juguete propio o en una obra de arte.
    Las cuerdas habitualmente se utilizan para el juego sexual, amarrando al sumiso de alguna forma para inmovilizarlo y que se quede así a merced del dominante. Aunque de esto hablaré en profundidad en una serie posterior sobre bondage y shibari con un tutorial sobre nudos y consejos en cómo elegir las cuerdas.
    Cuerdas de yute, consideradas las mejores para el shibari y bondage.
  • Spanker: El spanker es una herramienta que comúnmente se realiza en madera, aunque tenga muchas variantes con remaches, forradas o en metal incluso. Su función es la de azotar (spanking, duh), pudiendo ejercer más impacto y que se reparta en mayor superficie. Su uso permite realizar sesiones más largas porque no carga la mano y permite dispersar la fuerza del golpe. Es una herramienta necesaria a los que les guste el spanking.
    Spanker de madera con cuero tachonado como forro.
  • Flogger: El flogger es una herramienta bastarda entre un spanker (por cómo se usa) y un látigo (por cómo está hecho). Su utilidad reside en sus "colas", pudiendo azotar zonas distintas a las nalgas como por ejemplo los pechos, los pies, los muslos, los genitales... Si bien puede parecer completamente indoloro un giro de muñeca en el momento preciso puede causar una buena marca dependiendo del material del que estén hechas las colas. Se combina bien con las cuerdas por la imposibilidad de retraer el cuerpo de forma involuntaria a la hora de recibir el golpe.
    Flogger clásico hecho en goma y cuero.
  • Spreaders: Los spreaders son barras de madera o metal que permiten separar las extremedidades en posiciones fijas o que sirven como punto de ancla a la hora de atar a alguien. Su uso no está muy extendido más que para unas cuántas prácticas pero podría considerarse una herramienta bastante básica en cuestión de complejidad.
    Se suele caracterizar por las argollas en sus extremos para poder atar a ellas tobillos, muñecas, brazos o lo que se plazca. Comercialmente se suele vender en aluminio o madera y en pack con grilletes, pero no resulta nada difícil de realizarse uno con materiales caseros por menos de 8 euros (y si hay interés, pondré un tutorial también por aquí).
    Spreader doble con argolla central para el cuello.

    Spreader cuádruple para todas las extremedidades.
  • Látigo: Aun a pesar de lo que mucha gente crea el látigo pertenece a la familia de los azotes, convirtiéndose en el azote más fino de todos, tanto que puede llegar a abrir la piel con facilidad. Cuando se usen los látigos hay que tener en cuenta varias cosas, la primera y principal es el material del que estén hechos y cómo lo hayan utilizado. No es lo mismo un látigo de cuero trenzado como uno de plástico con forro de cuero.
    El siguiente factor es en cómo tenga la cola o su número, a más fina sea el golpe se concentrará en una zona más estrecha, pudiendo llegar a abrir la piel, a cuantas más colas, la fuerza se dispersará más como sucede con el flogger.
    El último factor es la maestría con el mismo. Es difícil conseguir los resultados que se quieren si no se practica lo suficiente con él. El giro de muñeca es sumamente importante, al igual que el cálculo de espacio disponible (no todos tenemos habitaciones mazmorra al fin y al cabo).
    Látigo chasqueador en cuero trenzado.
  • Mordaza de bola (Gag ball): La mordaza de bola es un accesorio muy icónico respecto al BDSM. Su uso es más que evidente, la imposibilidad de emitir ruidos o hablar durante la sesión, aunque tiene efectos añadidos que mucha gente busca o se olvida. Una gag ball adecuada a la boca no permite que ni los labios se cierren ni la lengua se mueva, haciendo que la saliva caiga sin control. Casi siempre están realizadas en pvc, goma o similares, pero algunas variantes llamadas mordazas de O, con un anillo metálico en lugar de bola, realizan el mismo efecto que las gag balls pero dejan el espacio justo para hacer una felación o jugar con la lengua. Su uso no está demasiado extendido por su precio, pero sí son conocidas.
    Gag ball con bola roja en pvc.

    Mordaza de O en acero inoxidable.
  • Velas: Las velas es una fantasía bastante común y extendida en el mundo sexual, tanto vanilla como BDSM, pero como tiene que ver con el dolor lo meto aquí.
    HAY QUE TENER CUIDADO CON EL TIPO DE VELA que se elija, no todas son válidas para esta práctica porque pueden quemar la piel fácilmente. Las velas de parafina (irónicamente las que suelen ser más baratas) son ideales para este juego porque no se calientan tanto como para producir una herida. NO uséis velas aromáticas a menos que indiquen que su composición es de parafina, el aceite aromático que contienen algunas de ellas se calienta a altas temperaturas y luego no se endurece con el ambiente lo suficientemente rápido.
    El objetivo de esta práctica es el de hacer que la sumisa no tenga oportunidad de defenderse contra el dolor de la cera, de que sienta el calor mismo de la vela y luego el enfriamiento y endurecimiento rápido de la misma.
    Velas de parafina
  • Anillos de pene/cinturones de castidad: Los dispositivos de castidad no son raros en este mundo, aunque sí se consideran parte de las herramientas extremas. Son aparatos habitualmente hechos en acero inoxidable que, o bien imposibilitan la erección o bien imposibilitan el acceso a la vagina. Se utilizan en juegos de humillación o de dominación extrema, casi siempre para 24/7.
    Por otro lado el anillo consigue un efecto contrario. No es una herramienta para un rol específico, aunque suele ser utilizada por los sumisos cuando sus dominantes se lo piden.
    Consiste en un anillo que se coloca en la base del pene, el cual una vez en erección consigue mantener toda la sangre en los conductos y dificulta la eyaculación. Obviamente no es aconsejable mantenerlo durante mucho tiempo pero utilizarlo en sesiones esporádicas permite alargar la duración del sexo entre un 30% y un 40%.
    Cinturón de castidad para mujeres en acero y plástico.
    Anillos de pene en distintos tamaños.
  • Plug Tails: El plug tail es un elemento meramente decorativo, puesto que no tiene mucho que ver en cuestión de dar placer o realizar una función más allá del mero acto visual. Se compone de un butt plug (ver más abajo) y una cola de piel sintética (espero) que imita la de algún animal, comúnmente las de gato, zorro o perro. El plug tail se utiliza mucho en el pet play, obligando a quien la use a comportarse como dicho animal o tener sexo mientras se la sujeta y tira de su cola.
    Plug tail con plug de acero inoxidable y cola imitación a la de zorro.
 
 Aunque los vibradores no son algo exclusivo del mundillo este los meteré aquí también porque su uso puede variar si es un dominante quien lo usa con un sumiso.


  • Consoladores (dildos): El consolador es un clásico de los juguetes sexuales. Su forma puede variar profundamente desde un pene hasta órganos sexuales de fantasía (dragones, tentáculos... esas cosas). Suele estar hecho en silicona o goma y ser moderadamente flexible.
    En el BDSM su uso suele venir acompañado comúnmente de un strap-on en el sexo lésbico u anal hacia hombres (pegging). En el sexo heterosexual donde el hombre es el dominante se suele utilizar como apoyo, bien sea para alcanzar una doble penetración, para tener más juego previo, como forma de obligar a la sumisa a que te observe fíjamente mientras le realiza una felación... las posibilidades son vastas.
    Strap-on con consolador incluido.
    Consolador con forma de pene
  • Vibradores (vibrators): Los vibradores son la parte de los consoladores que va a pilas. Como su propio nombre indica disponen de un motor que los permite vibrar para aumentar la estimulación. Son los más versátiles de todos porque pueden complacer con cualquier tipo de estimulación (vaginal, clitoriana o anal). No suelen ser nada caros.
    Vibrador "rabbit" para estimulación doble
  • Hitachi (hitachi wand): Si bien hay gente que lo consideraría un vibrador yo prefiero considerarlo un juguete aparte de ellos. Originalmente vendido como un "masajeador", la hitachi es una clase de vibrador que porsee un cabezal que alterna direcciones a alta velocidad, lo cuál es ideal para la estimulación del clítoris. No he conocido a NADIE que no haya disfrutado de una hitachi, aunque cuidado con el mercado, hay muchas falsificaciones baratas que pueden romperse en nada. Para evitar problemas de combustión clitoriana es aconsejable usarlo con un condón.
    Vibrador hitachi
  • Butt plug: El butt plug es una clase de consolador anal. Se suele hacer en acero inoxidable, silicona o goma a semejanza de un consolador convencional variando sólo su forma que está diseñada para, una vez introducido, mantenerse dentro con una mínima presión.
    Se usa principalmente para sentir la doble penetración o para dilatar la zona antes de realizar sexo anal.

    Clásico butt plug


Com veis los instrumentos, herramientas y juguetes son muchos y variados. Aunque la gran mayoría suelen ser caros, algunos de ellos pueden ser hechos en casa o adquiridos si sabéis bien dónde buscar.
Como siempre recordad que sois libres de comentar, preguntar o compartir lo que queráis del blog.

"El mismo martillo que rompe el cristal templa el acero". - Proverbio ruso

viernes, 27 de mayo de 2016

BDSM: Introducción V, collares y su significado


Los collares son uno de los símbolos más reconocidos dentro y fuera de la comunidad BDSM. Su uso varía mucho dependiendo de la utilización que se le quiera dar, pero frecuentemente son un símbolo de unión entre dos personas más que una herramienta.

Tradicionalmente, los collares de sumisión eran una simple tira de cuero con una hebilla en la parte posterior y una argolla colgando de la parte delantera, aunque hayan variado con el paso de los años en cuestión de materiales, formas y usos, el tradicional sigue siendo la forma más pura y simple para dar a entender tu condición de sumiso y de estar en una relación.

La simbología puede variar según dónde te encuentres y la clase de tradiciones que haya en esa escena en particular. En muchos casos, el añadido de un candado a la argolla en cuestión suele indicar que esa persona ya tiene a un dominante o amo y, por lo tanto, no está buscando a nadie más pero quiere dar a entender al mundo que ha sido "encollada" (no hay una traducción ni interpretación común para el término "collared").
Estas muestras de devoción suelen darse en parejas, de la misma forma que un anillo las ata en sagrado matrimonio, un collar nos ata a ambos en impía unión.



De forma regular, cuando un o una sumisa llevan el tiempo suficiente con su amo o dominante, suelen recibir como muestra de su devoción el collar por parte del dominante. En muchos casos se suele pasar por un collar de entrenamiento antes de poder darle el collar de sumisión que indica que perteneces a una persona, grupo o clan.

En la mayoría de las partes que se consideren influenciadas por el movimiento, el collar se considera como una forma de respeto y se trata en los más altos estándares de protocolo, aunque su significado se haya diluido debido a su uso estético más que simbólico.


Aunque casi siempre se use el cuero y la argolla en forma de collar, estos elementos no están supeditados a su significado. En muchas ocasiones el collar puede ser de encaje, plástico, vinilo, tener correas, enganches o cadenas, e incluso puede ser una gargantilla o una pulsera tobillera. Aunque bien tenga un significado social, es el significado personal lo que importa realmente.
En las décadas de los 70 y 80, cuando el movimiento era algo que se tenía que llevar en secreto, era habitual que cuando la sumisa se había ganado el respeto y confianza del dominante, éste le obsequiara con una muñequera o una tobillera para que fuera fácil de ocultarse y sólo pudiera ser retirado por su amo.

La forma idónea de simbolizar el intercambio, en la tradición, consiste en que el dominante deba realizar los collares a mano. La artesanía y la dedicación a ese elemento es un justo pago por la devoción y dedicación que te ofrece la parte sumisa.


Es obvio que los roles que más tienden a usar dichos collares son los de sumiso y esclavo. Aunque el amo, en ocasiones, suele hacerse un colgante portando la llave del candado de dicho collar para simbolizar la posesión y el vínculo que ambos se profesan. Lógicamente, como medida de seguridad, el candado es un dummy que no se cierra permanentamente o se le proporciona una llave al sumiso, pero se dan casos en collares formales en donde su retirada sólo la puede efectuar el amo.


Existen varias clases de collares de los cuales os hablaré a continuación con sus usos y significados más comunes. Sólo una pequeña advertencia: no asumáis que alguien es sumiso por portar un collar de sumisión, mucha gente los lleva como parte de su atuendo simplemente (sobre todo en las escenas góticas y metaleras).

  • Collar de Consideración: El primero de los collares que se suele dar cuando ambas personas están metidas de lleno en el mundo del BDSM es el collar de Consideración. Es un collar que se otorga al comienzo mismo de una relación, cuando se ve que puede llegar a algo más tras unas semanas. No suele ser un collar per se. Tiende a ser una muñequera o una pulsera tobillera o incluso una cadena para el cuello. También suele ser de color azul o portar algún elemento de dicho color, aunque a día de hoy es más algo opcional y secreto entre ambos, por lo que el color ya no suele ser importante.
    Si el collar se porta durante un tiempo indeterminado como símbolo de intención a algo más profundo se puede plantear saltar al siguiente escalón.
    Collar de Consideración de enganche en plata.


    Collar de Consideración clásico para el cuello con candado.
  • Collar de Entrenamiento: Con este collar se han aceptado ambas partes como son y han decidido dar el siguiente paso, el entrenamiento. El entrenamiento consiste en realizar las prácticas que ambos han discutido durante la Consideración. Estos collares suelen ser simples, frecuentemente tiras de cuero en rojo o negro que circundan el cuello con argollas y, en algunos casos, un candado cerrado colgando de una de las argollas que simboliza que esa persona está con un dominante. La llave la suele portar el dominante para usarlo durante los juegos.
    Hay casos donde el collar es puramente estético y personal, con poca funcionalidad pero mucho simbolismo. En esos momentos se suele sustituir por un Collar de Juego.
    Siendo el segundo paso es de asumir que este collar es un acuerdo entre ambas partes de tener una relación más íntima y dedicarse el uno al otro.

    Collar de Entrenamiento en cuero rojo y negro con argolla frontal.
  • Collar Formal de Sumisión: El último paso es el que requiere más tiempo, esfuerzo y trabajo. El collar formal se entrega cuando el dominante considera que su sumiso está lo suficientemente preparado para afrontar todo lo que venga. Se ve como un símbolo de devoción y entrega mutua. Se entrega sólo cuando la confianza es plena y las inseguridades se han desvanecido, cuando el respeto es mutuo y el cariño y el placer se mezclan a cada encuentro.
    Estos collares varían segun los gustos de cada persona puesto que los diseños son únicos para esa sumisa. Suele estar hecho en cuero o metal, con apliques en acero, plata o latón (según el estilo de cada uno) y realizarse artesanalmente o por encargo. No suele contar con una hebilla sino con enganches para significar que ese collar no puede ser utilizado por ninguna otra persona aparte de ella. Su forma y materiales pueden variar dependiendo del gusto personal del dominante y el sumiso.
    Mucha gente que ha llegado al punto de entregar este collar han organizado ceremonias como si de un matrimonio se tratase, lo cuál os puede hacer ver lo serio que se llega a considerar. El mismo número de gente que se toma a la ligera la entrega de un collar es el mismo número que se lo toma seriamente. Su simbolismo en la cultura y escena BDSM es similar al de un anillo de boda en un evento vainilla.

    En diversas ocasiones se suele obsequiar este collar junto a uno más sencillo, llamado "collar de día", que tiene el mismo significado pero es menos llamativo para el trabajo o las quedadas con gente vainilla.
    Collar formal con cierre de cadena.

    Collar formal tradicional en cuero.
Fuera de los collares habituales de relación os podéis encontrar otros que varían en uso, forma y objetivo.

  • Collar de Petplay: Un collar que simboliza el entrenamiento de alguien a quien le gusta el petplay. Suelen ser tiras de cuero simples con hebillas y púas a lo largo y con un aplique para colocar una correa. En estos casos, el entrenamiento se suele realizar tanto en privado como en público, la parte dominante puede colocar a la sumisa una correa en cualquier momento y comportarse como que la saca de paseo. Existen muchas variantes (casi tantas como formas de petplay hay), pero la habitual es esta.
    Collar de Petplay en tela con encaje para gatos.

    Collar de Petplay en tela y nylon para perros.
  • Corset de Cuello o Collar de Postura: Esta clase de collar, que puede considerarse de entrenamiento pero se suele encontrar más en el formal por su complejidad y precio, se utiliza en el breathplay. Son collares que, mediante corchetes o correas, restringen el paso del aire a través de la garganta y mantienen la cabeza fija sobre los hombros, literalmente, sí. Dejan siempre un cuello altivo y se suele alinear con un corset de pecho para crear una terrible simetría. Se dan en cuero rígido o con láminas de metal para mantener el cuello sujeto.
    Es obvio que esta clase de collar sólo se suele utilizar para eventos y no para juegos en sí, aunque también se pueda. El riesgo de daños al cuello y hombros es grande si su uso se prolonga durante demasiado tiempo.
    Collar de Postura en cuero acolchado.

    Collar de Postura en metal.
  • Collar de Protección: El collar de protección puede sonar a algo sacado de juego de rol, pero no es así. Su uso no es como el resto, puesto que no implica una relación entre el dominante que se lo haya regalado y la parte sumisa en sí, sino que es tratado como una forma de protección a esa persona ante otros dominantes que pudieran querer tener algo con ella.
    Se usa como buffer tras una mala relación o cuando ha habido abuso. El dominante le entrega a la parte protegida un simple collar o cadena con sus iniciales y una P, simbolizando que está protegida por esa persona tanto física como sentimentalmente.
    No significa que esa persona no pueda tomar sus propias decisiones, pero sí que si otro dominante quisiera intentar mantener una relación con esa parte sumisa debería buscar antes la aprobación del Protector.
    Se suele ofrecer mucho entre Mentor y Pupilo, a gente que está empezando o entre meros amigos para guardarse de gente que no dé muy buena impresión.
    Simple collar de protección con la inscripción "Protegido" visible


  • Collar de Juego: El collar de juego es un collar multiusos para cualquier estadio donde se encuentre la relación. Es un collar más bien privado para las sesiones que se realicen que tiene un uso puramente práctico. Se suele parecer al de entrenamiento en la mayoría de los casos puesto que así se ahorra tiempo y dinero a la hora de jugar. Suelen ser tiras de cuero solapado con una argolla frontal o hebillas y cadenas, orientado a resistir forcejeos y poder ser usado con cadenas, cuerdas y candados.
    Collar de juego en cuero reforzado y con tres argollas frontales

  • Collar de Velcro: Si bien este no es un collar "real" sí es un término usado en la comunidad más férrea. Se utiliza para definir a alguien que o bien pone collares o bien se los quita de forma regular en poco lapso de tiempo.

    Cuando el collar se toma tan en serio siempre habrá gente que se aproveche de ese simbolismo y la ilusión que ello otorga, tratando de sacar provecho de ello.

Existen varias tradiciones y protocolo dentro de los miembros más estrictos del BDSM. Entre ellas están
  • El sumiso no puede retirar su collar sin consentimiento explícito de su dominante.
  • En caso de que la relación no salga bien y el sumiso ya tenga un collar de entrenamiento es su deber el devolverlo como forma de respeto (sólo el collar, el resto de los regalos se los puede quedar perfectamente). Se suele dar un período de dos semanas tras dejar la relación para "calmar la cabeza" antes de proceder a ello. En el caso de ser un collar formal que requiera ser retirado por el dominante porque el sumiso no pueda, deberá ser en una semana mínimo. El dominante luego puede decidir si aceptar la devolución o dejar que la parte sumisa lo conserve como recuerdo.
  • No puedes tocar ningún collar ajeno al tuyo o el de tu sumiso de la misma forma que no puedes dejar a otra persona que toque tu collar, eso se considera un insulto a ambos y una grave falta de respeto.
  • En muchos casos, para determinar si un sumiso está listo o no para adquirir un collar formal se suelen imponer unas metas, tanto personales como sumiso como sentimentales en pareja. Es sólo cuando las haya superado cuando se determina que se ha ganado ese derecho.
  • Si en un evento ves a alguien con un collar es tu deber preguntar por él antes de insinuar CUALQUIER cosa más allá de ser amistoso. En casi todos los casos la parte encollada estará encantada de contar cuál es su significado si se pregunta con respeto. 

"La verdadera fuerza yace en la sumisión que permite a uno dedicar su vida, a través de la devoción, a algo más allá de sí mismo". - Henry Miller

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viernes, 13 de mayo de 2016

BDSM: Introducción IV, prácticas habituales



Cuando se trata sobre las prácticas entramos dentro de un mundo vasto y lleno de preferencias personales.
No se suele dar el caso de que a mucha gente le guste hacer lo mismo, pero sí que hay algún terreno en común para cierta mayoría.
Dejando de lado los juegos de rol que caracterizan a muchos de los roles de los que hablamos en el artículo anterior aquí hablaré de algunas prácticas y juegos que son reconocidos y se pueden poner en práctica sin mucha o con poca herramienta especializada disponible. Así mismo tener alguna ayuda en forma de juguetes o herramientas siempre viene bien.

Como siempre, recordad el "SSC" del que hablé en el primer artículo de esta serie y seguidlo a rajatabla porque si no podríais estar cometiendo un delito y no es de lo que va esto en absoluto.

Esto es una lista que mezcla conocimientos generales con experiencia propia, por lo que algunas partes podrán variar ligeramente, asi que tenedlo en cuenta. Recordad que aquí se sigue la Regla de Oro, cada uno tiene sus propias reglas.

Existen varias clases de juegos, técnicas y prácticas físicas.
  • Ataduras: Los juegos con cuerdas han sido muy populares dentro del BDSM en las comunidades tanto pequeñas como grandes. Aunque sea algo que cada uno use por sus propios deseos (meditación, sexualidad, arte...), las prácticas con ataduras habitualmente incluyen a un rigger y a un bottom que se deja atar. Las combinaciones, tanto prácticas como artísticas, son en esencia infinitas y cualquiera puede empezar a practicar con las cuerdas de manera amateur consigo mismo gracias a la multitud de tutoriales que existen en internet.
  • Breath Play: El breath play es uno de los más extendidos y usados como signo de dominación hacia el sumiso o la sumisa. Consiste en agarrar la garganta mientras se realiza la penetración o una estimulación que pueda proporcionar placer, consiguiendo así que la sensación de la falta de aire potencie el resto de los sentidos, concretamente el tacto. Lógicamente se tiene que realizar durante cortos períodos de no más de 10 o 15 segundos. Podéis probar a mezclarlo con mordiscos en el cuello o bofetadas si queréis que se note más. Recordad NO utilizar herramientas tales como cinturones o cuerdas para esta práctica, mucho puede salir mal y ha habido muertos por ello.
    Modelo: @ladylaurycandy
    Fotógrafo: @EdoHdezG
  • Negación del Orgasmo (Orgasm Denial): La negación de orgasmo es cuando se realiza una penetración o masturbación y la parte dominante deniega a la sumisa que tenga un orgasmo, obligándola bajo pena de castigo a aguantar hasta que le sea ordenado que lo haga.
    Una buena forma de hacerlo es la cuenta atrás. Poner un número aleatorio y decirle que tiene que contar en alto mientras se aumenta el ritmo y que cuando llegue a 0 podrá acabar suele ser una forma extendida de disfrutar de la negación del Orgasmo.
  • Tortura: La tortura es una forma de realizar castigo o recompensa en formato físico. De aquí derivan muchas otras prácticas como las pinzas, el shock eléctrico o el canning. No se tiene que ver la tortura como un método para hacer daño a la gente (a menos que seas sadista, en cuyo caso adelante), es una forma de aguante-recompensa. Durante la misma, en donde el sumiso suele estar inmovilizado de alguna forma, se reparten estímulos a lo largo de su cuerpo en función de sus límites para establecer una posición dominante mediante el pensamiento de "yo te puedo causar dolor, hazme caso". Lógicamente esta clase de juego conlleva sus riesgos y debe ser usado bajo consenso y con la seguridad pertinente.
    Aun a pesar de lo que la gente puede llegar a creer no es algo tan extendido en la comunidad, pero sí es algo que la simboliza como parte del sexo extremo que se puede llegar a dar. La mayoría de las relaciones optan por una tortura más leve como pinzas en los pezones, azotes o bofetadas. Cuando se llega a dejar marcas permanentes es cuando se pasa a la tortura extrema, asi que tened cuidado con lo que hacéis y cómo la usáis.
    En buenas manos, y nunca mejor dicho, esta forma puede reafirmar una sesión o puede arruinarla.
  • Adoración (Worshipping): La adoración pasa del concepto de Helena de Troya y hace más referencia a la atención desmesurada a una parte del cuerpo. Pies, penes, pechos, piernas... cualquier parte es perfectamente válida para ser apreciada por un sumiso adecuado. Dentro de este marco en muchas ocasiones nos encontramos con prácticas de humillación o degradación por parte del Dom/Domme para recalcar que dicha adoración se sale de la norma.
    Cuando se refiere a alguna parte del cuerpo que ofrece alguna clase de estímulo sexual (por ejemplo de pene o clítoris), se convierte en sesiones maratonianas de sexo oral o masturbación forzada por la otra parte.
  • Hablar guarro (Dirty talk): Como medio para comunicar los deseos más ocultos y enraizados dentro de alguien en muchas ocasiones la sensación de libertad que proporciona la sesión es tal que se dejan escapar algunos insultos para demostrar que la otra persona está tan centrada en el placer que se deja llevar. Es una forma de excitación el saber que alguien renuncia a sus principios de moralidad social por un breve momento y se convierte en lo que quieres que sea. Por supuesto, el dirty talk trae consigo mucha carga sentimental, por lo que es necesario conocer bien a la otra persona antes de llamarle cosas o mostrarle lo "pervertido" de ciertos comportamientos que tiene contigo.
  • Azotes (Spanking): Esta es una práctica de "precalentamiento" o incluso no sexual en algunos casos. Como su propio nombre indica, los azotes consisten en golpear las nalgas de una persona bien sea con las propias manos o con alguna herramienta (aquí sí es recomendado el cinturón, mira tú). Se suele usar como correctivo durante el sexo, pero de forma más extendida se realiza una sesión antes de meterse de lleno en la acción.
    Aunque se busca el dolor hay que tener precaución con dónde se dan los azotes, puesto que no toda la nalga recibe la misma sensibilidad.


    Zonas en donde debería realizarse el spanking.
  • Humillación: Con esta práctica de la faceta mental del BDSM te puedes encontrar en un terreno pantanoso si no conoces bien a tu pareja. Un gran número de los integrantes de este mundillo disfruta siendo degradado mediante insultos y vejaciones. Como esto daría para un artículo entero por sí solo me limitaré a decir que lo más común es, durante el juego previo (foreplay), recurrir a la ridiculización de la parte sumisa resaltando defectos físicos o psicológicos y luego demostrando que, aun habiendo reconocido su existencia, te sigues sintiendo excitado por ellos. Existen muchas variaciones de ello y es algo sumamente personal, asi que todo varía de una persona a otra.
    Es importante en este caso mostrar el aftercare en la mayoría de las ocasiones, sobre todo en una relación sentimental.
  • Dominación: La dominación en sí consiste en ordenar a tu sumiso, sea mediante fuerza o mediante una postura superior en jerarquía de cama, a cumplir con tus deseos. Es una de las prácticas más comunes y extendidas y también difiere mucho de un dominante a otro puesto que no a todos les gustan dar las mismas clases de órdenes. Sea en posturas, acciones o palabras el sumiso debe realizarlas bajo pena de castigo (p.e.: negación del orgasmo o, si es el caso de ser un/a brat, consensual nonconsent después).
    En esta práctica se requiere más imaginación que fuerza, puesto que su único uso es dominar al sumiso para que responda a tus órdenes tienes que tener claro qué clase de órdenes quieres que obedezca desde el primer momento o improvisar sobre la marcha.
  • Wax Play: Los juegos con cera, como se los conoce en español, son aquellos juegos donde se estimula la sensibilidad de la piel mediante la caída de cera caliente sobre el cuerpo desnudo de una persona. Esta clase de juego puede suponer una gran excitación para aquellos a los que les guste las sensaciones "explosivas" entre el dolor y el alivio. La cera cae caliente sobre el cuerpo y se enfría en cuestión de segundos.
  • Exhibicionismo/Voyeaurismo: Aunque son dos cosas separadas por completo se complementan entre sí. El querer ser visto y el querer ver son dos prácticas no muy comunes pero sí extendidas. En el caso del exhibicionismo no tiene porqué ser desnudarse en una plaza para que la gente os vea como Dios os creó sino el hacer pequeños flashes de vuestro cuerpo mostrándolo a vuestro compañero en un momento no planeado.
  • Bondage público: Si bien podría ser un corolario de la anterior práctica yo la considero una por sí sola. No está orientada al sexo per se, sino más bien al juego previo o incluso a la práctica no sexual. En el bondage público se utilizan arneses de torso por debajo de la ropa de calle, habitualmente sin el uso de ropa interior y con las extremedidades totalmente libres. Algunos lo usan en combinación con juguetes tales como hitachis o vibradores bala o a control remoto.
    Un arnés tan simple y básico como el karada es fácilmente ocultable bajo cualquier tipo de prenda que tape cuello, hombros y estómago. También es usado en cintas como arnés decorativo en ropa. En la próxima serie os enseñaré a hacerlo a aquellos que tengáis dificultades con algunos de los nudos.

    Karada - Espalda

    Karada - Frontal
  • Flogging/canning: El flogging y el canning son técnicas de castigo para infringir dolor. El primero se podría decir que es un paso intermedio entre el spanking y el whipping (azotes y látigos para los hispanohablantes), donde se usa una herramienta llamada flogger para azotar al sumiso por el cuerpo, principalmente espalda, nalgas y muslos.
    Por otra parte el canning es algo más orientado al castigo duro. Se usa una vara de madera no rígida, idealmente de bambú, para golpear secamente zonas blandas del cuerpo como las nalgas o los muslos, aunque en combinación con sujecciones también se suele usar en la planta de los pies con golpes más ligeros. Deja unas marcas alargadas en la zona aplicando la mínima fuerza, asi que estáis prevenidos en caso de que tengáis que ocultarlas.
    Ambas son formas de castigo físico y se tienen que tener en cuenta las medidas de seguridad pertinentes.
    Flogger clásico con tiras y mango de cuero
    Cane o vara de bambú para el canning
  •  
Como podéis ver las prácticas son diversas e incluyen la utilización de herramientas e imaginación. Muchos de estos materiales los podéis comprar por internet a precios risorios o incluso hacerlos vosotros mismos.
La combinación o uso exclusivo de estas prácticas no están regidas por el BDSM. No por hacerlas o dejarlas de hacer os convertís en miembros de esta cultura, son sólo unas guías para explorar y disfrutar.
Como con todo lo relacionado con el placer es obvio que lo podéis modificar a vuestro propio gusto en cualquiera de sus formas o dejarlas tal cual lo habéis leído.

Recordad que el blog está orientado a instruir a gente que se quiera iniciar y os recomiendo que, si estáis interesados, os informéis de mejor forma que leyendo un par de descripciones antes de realizar cualquier práctica que requiera atención especializada.

En un próximo artículo hablaré de las herramientas y juguetes más comunes y de cómo se utilizan, asi que espero encontraros por aquí.


"No hay castigo que el hombre no pueda llegar a disfrutar con el tiempo suficiente.
Por eso sé que el Infierno no existe". - SMBC

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martes, 10 de mayo de 2016

Hiketeia, o El Deber de Ayudar


Hace muchos años me encontré con una novela gráfica de Wonder Woman que me llamó la atención por ser un crossover con Batman. Si bien nunca he sido un gran fan de ella por no conocer demasiado al personaje sí que lo he sido del Cruzado con Capa.
El cómic en cuestión se llamaba "Hiketeia", de Greg Rucka. A grosso modo, y sin querer meterme en spoilers, era una pelea entre los dos protagonistas, pero exploraban un concepto que me atrajo la atención y se ha quedado en mi mente y personalidad desde entonces.
Este concepto es el que denominaron "hiketea", la misma palabra que da título a la novela.
Cuando alguien se encontraba en una situación totalmente desesperada podía clamar esta palabra mientras se postraba a los pies de alguien con más poder para pedir su protección y ayuda. Si bien hasta ahí es un concepto simple luego se trastocaba un poco con lo que de verdad implica pedir ayuda a alguien.
En el momento en el que alguien se arrojaba a los pies de dicha persona poderosa bien para pedir su favor o su protección, ésta se volvía su siervo para atender todo lo que le fuese ordenado a cambio de dichos favores.
El patrón no podía oponerse, puesto que era un rito sagrado y ello conllevaba enfurecer a los dioses, por lo que habitualmente lo respetaban a regañadientes. No era que fueran esclavos, sino que se volvían figuras a las que debían proteger hasta que ellos creyeran que ya podían valerse por sí mismos y liberarlos de su juramento.

En esta relación simbiótica se muestra algo que poco se ve en nuestro mundo actual. Lo que se considera una relación de dependencia y protección.
No es bueno depender de nadie porque eso te pone a su merced, eso es obvio. Pero ¿y si eso es lo que necesitas en ese momento?
No hablo de una necesidad sentimental como podría ser el apego a una pareja o expareja. Hablo de una necesidad primaria de protección contra el daño, el hambre, el miedo... lo que muchos en este mundo están experimentando y muchos otros están ignorando.

Pedir ayuda a alguien es un pacto. Es para ambas partes una necesidad de ofrecer algo a alguien que no lo tiene, bien sea atención, apoyo, soluciones o bienes. Este pacto debe conllevar dos formas simples de comportamiento: quien lo ofrece debe saber que está a la merced de a quien lo pida y quien lo ofrezca debe proteger a la otra persona en ese aspecto hasta que consiga valerse por sí misma.
Algunas veces eso puede ser unas horas, una simple conversación de unos minutos siquiera. En otras puede ser algo que se arrastre durante años. Una herida abierta que ambos portan y o bien se cierra o bien nunca sanará.

Aquí en España existe una ley llamada "denegación de auxilio". Esta consiste en que si alguien está en peligro y está en tu mano poder socorrerle es tu deber hacerlo o llamar a alguien que pueda (habitualmente a la policia, bomberos o una ambulancia). Pero hasta que esa ayuda llegué tú eres responsable de mantener a esa persona protegida dentro de tus capacidades.

Por eso es importante saber cuándo debes pedir ayuda. Y saber elegir a quién hacerlo pues no todos pueden verlo de esta forma.


Aunque este concepto de "ayuda al suplicante" puede parecer extremo, encierra en su interior una auténtica fuente de introspección sobre qué seríamos capaces de hacer por ayudar a alguien que lo necesite y qué estaríamos puestos a sacrificar para ser ayudados en un momento de desesperación.

¿Renunciarías a tu libertad por una persona que te pida ayuda sinceramente?
¿Renunciarías a tu ser para que alguien te salvara en un momento de necesidad extrema?